Sergio Ramos autoriza el fichaje de un descarte de Messi para el Real Madrid

Florentino Pérez mueve ficha

Que vena para aquí. Sergio Ramos avisó a las altura el pasado verano: nada de estrellas para la posición de central que le quitaran protagonismo, galones, en su espacio.

 

Una afirmación que se impuso en el Real donde se metieron en la nevera negociaciones abiertas para reforzar la última línea con jugadores como Bonucci, ahora en el Milan.

 

Una decisión que va camino de salirle cara al Madrid.

 

La marcha de Pepe sigue sin cubrirse. Nacho no tiene galones, Varane se rompe constantemente y Jesús Vallejo está verde. El Real necesita un fichaje para el eje como el aire que respira y un nuevo nombre aparece en escena: Íñigo Martínez.

 

Messi puso la operación Martínez en la nevera en el Barça para proteger a su compatriota/amigo, Javier Mascherano.

 

El central de la Real Sociedad, cuyo fichaje se daba por hecho por el Barcelona en verano, figura ahora en lo más alto de la lista de prioridades de Florentino Pérez para el Madrid.

 

Un cláusula baja -32 millones- y el hecho de que sea un jugador alejado de los grandes nombres en su posición, relajan el temperamento de un Sergio Ramos que acepta la llegada de Íñigo. Luz verde.