El aviso del vestuario del Madrid tras Osasuna (Florentino Pérez actúa)

El presidente madridista no piensa permitir que el club se vea envuelto en un escándalo que dañaría su imagen.

Partido sufrido el que vivió el Real Madrid en la noche de este sábado en El Sadar de Pamplona ante Osasuna. Tras dos semanas sin competir, Zidane y los suyos sabían que iba a ser duro enfrentarse al colista de la tabla en un escenario que siempre se revoluciona para vivir las visitas del equipo blanco y así fue. La diferencia de clasificación acabó viéndose en el segundo tiempo pero ni mucho menos fue tan grande como aventuraban algunos. Los rojillos tuvieron sus opciones de conseguir amargarle la noche al conjunto merengue en la primera mitad.

 

 

Y todo gracias, en parte, a que Zizou volvió a equivocarse con el sistema de juego. El técnico francés insistió en el 5-3-2 con tres centrales y dos carrileros, Marcelo y Danilo, un dibujo que no le ha salido bien prácticamente nunca al Real Madrid esta temporada pero en el que el galo incide cada vez que puede últimamente (solo se vieron 85 minutos buenos frente al Sevilla en Liga, hasta el empate y la posterior derrota blanca a manos de los hispalenses). El propio Zidane lo reconoció después de la victoria en zona mista, sin dramas ni tapujos y con sinceridad: cuando llegó el cambio del lateral brasileño por lesión y el consecuente regreso al dibujo clásico del 4-4-2, el equipo se recompuso y jugó sus mejores minutos.

 

 

Buena parte de culpa de este cambio lo tuvo Isco Alarcón. El centrocampista malagueño completó una primera parte horrible, a un nivel igual de bajo o peor que el resto de sus compañeros. Pero en el segundo tiempo se entonó, estuvo más participativo en jugadas de peligro y marcó el 1-2 en una jugada que mató a Osasuna. Toda una reivindicación de parte del hombre que más está ahora en el alambre respecto a su continuidad en el Real la próxima temporada. La renovación no acaba de llegar, tampoco las negociaciones, y en las últimas semanas la sombra del FC Barcelona es cada vez más alargada sobre el '22' madridista.

 

Pero Florentino Pérez se mueve. Ejemplos como el de la noche del sábado en Pamplona reflejan a las claras que Isco, al igual que James, tiene su sitio en el Real Madrid. Tiene calidad de sobra y nivel para ser importante dentro de la plantilla, y dejar que se marche al Barça supondría todo un escándalo para la imagen de la entidad. No un 'caso Figo' a la inversa, pero casi. El presidente no quiere oír ni hablar de algo así y por eso va a intentar renovar al jugador, independientemente de que luego se marche en verano. La planificación definitiva de la plantilla se hará en un futuro cercano, pero si Isco renueva al alza con un aumento de sueldo se podría incluir en su nuevo contrato una 'cláusula anti-Barça' para evitar dramas. El Madrid quiere cubrirse bien las espaldas.