Reportaje DB: ¡Apueste por los indies, señor Del Bosque!

Francia asoma y la doble corona europea de La Roja peligra en tiempos no tan plácidos como antaño. La realidad es que la regeneración de la selección está siendo difícil y costosa.

El término indie, procedente del concepto independiente, se atribuye por lo general en el ámbito de artístico a películas o grupos de música con un estilo propio alejado de lo comercial. Expresiones culturales que pretenden algo más que rentabilidad económica, acaparamiento de flashes en los mejores festivales y el reventar taquillas y que han terminado por conseguir un estilo propio. Conceptos como hipster, indie, alternativo o vintage copan las redes sociales y la vida de a pie. Queriendo escapar de lo preestablecido en estos tiempos para desde el excentricismo hacer frente a la realidad,  estos anglicismos también se ponen la bufanda aunque sea verano para ir a un campo de fútbol. Incluso el fútbol patrio comienza a notar la influencia de ese “alternativismo” cultural.

 

Francia asoma y la doble corona europea de La Roja peligra en tiempos no tan plácidos como antaño. Qatar, Estados Unidos, el corazón colchonero (que no el nivel que exige el club a su niño mimado) o retiro explícito son rincones que guardan hoy lo que queda del tesoro que tuvimos con los Xavi, Villa, Torres y Puyol. Incluso Oporto parece el cementerio de un viejo elefante como Casillas, cada vez más enterrado por sus errores y la prensa. Sí, es verdad, como diría Humphrey Bogart, que siempre nos quedará Johannesburgo. Incluso Iniesta nos queda de momento, ofreciendo un nivel superlativo esta campaña en el Barça.

 

Pero la realidad es que la regeneración de la selección está siendo difícil y costosa. Tan dura como esas primeras  semanas en las que un viejo amigo no está o como acostumbrarse a una rutina sin esa novia con la que tanto has compartido.  El inmovilismo que Del Bosque abanderó en Brasil pasó factura y se vio que la renovación tendría que haber sido antes. Pero, sobre todo, hay un problema mayor que tiene cada vez más clara solución; el del 9.

 

El estilo sigue intacto. Producto nacional y denominación de origen, Iniesta comanda una nueva generación que debe dar un puñetazo este verano y hacerse con los mandos que ya han dejado Xavi y Xabi Alonso en mediocampo. Los Isco, Thiago, Koke ya han aparecido pero no con rotundidad. Es hora de que aprieten o de que apueste de verdad el míster por ellos. Busquets sigue, pero para acompañarle Mata no parece estar, Silva va fogonazos y a Cazorla se le espera con la Roja como algo más que un eterno suplente. Y si no, ¿por qué no Bruno, Saúl o Parejo?

 

 

Pero como decíamos, el problema está en quien tiene que colocar las continuas piezas de bisutería que fabrica el toque del mediocampo español en ese escaparate futbolístico que es la red. Diego Costa, Morata, Alcácer son el ahora y quién sabe si el mañana pero el crédito no puede ser infinito. Nadie ha conseguido hacer olvidar a Villa y Del Bosque insiste en los mismos. Costa, cotizado cazador de contragolpes, no aprovecha la continua confianza que se le da. No es su estilo ni su juego, y el delantero parece sufrir de claustrofobia cuando se ve enjaulado entre los centrales y el área sin hueco para galopar. Alcácer se adapta más al estilo pero su equipo no ayuda pese a los 9 goles que lleva. Es el futuro, pero el futuro no es eterno. En cuanto a Morata, similar caso al de Alcácer, se le espera pero no acaba de aparecer. Un solo gol en la Serie A esta temporada ponen de manifiesto que es un delantero idolatrado por la prensa y utilizado como arma anti-Florentino.

 

Llegados a este punto quizás debemos mirar más allá de lo global. Señor Del Bosque, lo vintage lleva llamando a su puerta más de dos años; Aritz Aduriz (13 goles sólo en Liga y de todas las formas y colores). Son 35 primaveras las suyas, sí, pero el instinto que ni él ni los citados tienen con veintitantos. Apueste por lo antiguo; siempre se vuelve a poner de moda. Y si no le gusta, apueste por el indie. Apueste por los 14 goles de Borja Bastón, el proscrito canterano colchonero que deslumbra  como pichichi nacional en el equipo obrero y de moda. Incluso la opción alternativa de Lucas Pérez (13 dianas ligueras), ese veloz delantero gallego que ha igualado el récord goleador de Bebeto en el Superdepor. Abogue por el cambio señor Del Bosque y apueste por lo indie. De momento los réditos deportivos se los están llevando los alternativos. Téngalo en cuenta, hay un trono europeo que conservar.  

 

Iñigo Esteban