El mayor miedo (resuelto) que tenía Florentino a la hora de fichar a Benítez

El técnico español no era exactamente su predilección cuando fue el elegido para sustituir a Carlo Ancelotti

No es ningún secreto que Rafa Benítez no es un fichaje de Florentino Pérez. El presidente blanco, por quien pasan absolutamente todas las decisiones deportivas del Real Madrid desde que no existe una figura concreta que ejerza de director deportivo, se deja aconsejar por su junta directiva y por su círculo de hombres de confianza, pero siempre tiene la última palabra. Y tras decidir cesar a Carlo Ancelotti al acabar la temporada 2014-2015 (con la opinión en contra de algún que otro directivo) no tenía demasiado claro a quién elegir para ocupar el banquillo.

 

Fue José Ángel Sánchez, su 'valido', término usado por algunos periodistas, quien convenció al mandatario para apostar por un entrenador muy del gusto del director general desde hace años, y que había quedado relegado a segundas y terceras opciones en varias ocasiones anteriores en las que se planteó un 'casting' de técnicos dentro de la entidad.

 

Entre los aspectos que a Pérez no le terminaban de convencer este verano a la hora de lidiar con Benítez estaba uno en concreto, según cuentan los compañeros del diario 'El Confidencial': Rafa es un hombre temperamental, que "se cree que lo sabe todo, algo que, por cierto, también piensan muchos de sus futbolistas". Esto, lógicamente, iba a generar problemas con el presidente. Sin embargo, Benítez ha sabido echarse atrás en el club de sus amores, por el cual lloró en el día de su presentación, visiblemente emocionado. El madridismo de Rafa Benítez es tan indiscutible como el debate que genera entre el público y la prensa.

 

Un tipo agradecido por estar en la entidad de su vida, que ahora es criticado por ser 'la marioneta de Florentino' según algunos cuando se esperaba que fuese todo lo contrario. Pero, de haberlo sido, los palos le habrían caído por haber tomado alguna que otra decisión tremendamente impopular. Como las que está tomando en algunos casos, sentando a hombres favoritos de la grada como James, Isco o Benzema. En definitiva, la conclusión que muchos sacan en casi todos los análisis que se hacen del técnico: haga lo que haga en el Madrid, él siempre es el que pierde.