Luis Enrique no consigue que Iniesta le dé lo que le pide desde hace meses

Las estadísticas ofensivas de Andrés Iniesta son como para echarse a temblar.

2 partidos de Supercopa de España, 0 goles y 0 asistencias. 1 partido de Supercopa de Europa, 0 goles y 0 asistencias. 3 partidos de Champions League, 0 goles y 0 asistencias. 5 partidos de la Liga BBVA, 0 goles y 0 asistencias. Total: 11 partidos oficiales, 0 goles y 0 asistencias. Son las estadísticas de Andrés Iniesta en la presente temporada, que guardan relación con la tendencia que marca en los últimos años, en los que su participación en el poder ofensivo del Barcelona es cada vez menos relevante.

 

Luis Enrique le ha pedido a Iniesta encarecidamente que se suelte, que se incorpore al ataque, que dispare, que intervenga en las paredes finales. Que ejerza de lo que es, un centrocampista ofensivo que sale desde atrás y tiene que llegar al área. Quiere que aporte goles al equipo, especialmente ahora que Leo Messi está lesionado. Pero Iniesta parece estar peleado con el gol, sobre todo desde que el tridente mágico lo acapara en exclusiva. Anoche, ante el Bate Borisov, realizó un partido muy completo, con detalles de maestro y aportaciones muy destacadas en ataque, pero sigue sin ver puerta y, lo que es peor, sin apenas intentarlo.

 

A Luis Enrique le preocupa que el poder ofensivo del equipo se limite a Neymar y Luis Suárez. No quiere exigir imposibles a Munir ni a Sandro, pero sí considera que a Iniesta le sobra calidad para responder a su llamamiento. No acaba de gustarle que Neymar y Suárez monopolicen todos los goles del equipo, aunque eso sirva para justificar sus fichajes. Los 13 goles marcados en Liga por el Barcelona en ausencia de Messi los han logrado entre los dos. Y también la mitad de los seis goles que ha marcado el equipo azulgrana en la competición europea. Ahí, en las estadísticas goleadoras, quiere ver Luis Enrique a Iniesta, pero no hay manera.