Jorge Lorenzo tira de la manta: los secretos de Valentino Rossi, Marc Márquez y compañía

El piloto de Ducati se vacía

Jorge Lorenzo se vacía. El piloto de Ducati, que tiene pie y medio en la calle a final de temporada, relata en un libro, ‘Lo que aprendía hasta los 30’, algunos de los secretos mejor guardados de MotoGP.

Aquí, los pasajes con más gancho.

Un topo en el equipo. “Rossi acababa de volver a Yamaha, que estaba interesada en que mejorase sus resultados. Me enteré de que mi preparador físico, Antonio Casciani, se había reunido con Rossi y su entrenador en Tavullia. Debió explicarles la forma en que me entrenaba. Decidí prescindir de los servicios de Antonio. Valentino había empezado a entrenarse con motos idénticas a las que yo utilizaba en Gerno, realizando además ejercicios parecidos. Casualidad o no, empezó a ser más competitivo", explica.

"Decidí hablar con Maio. Podía aceptar que nos copiaran los 'settings' antes de cada carrera, pero aquello era demasiado. Prefería que dejase de asistir a las reuniones técnicas de después de cada entrenamiento. Sospechaba que Meregalli se lo transmitía todo al equipo de Rossi. No se lo sentó muy bien", asegura.

"No debes dar ventaja y dejar que te copien. Todo lo que te dé ventaja sobre tus rivales, mantenlo en secreto", afirma.

Nuevo casco. "Pensé que antes de decidirnos podíamos ir a un circuito y probarlos con una moto de calle. Fuimos a Castellolí. Probé y reprobé cada uno de los cinco cascos durante todo un día", cuenta.

Problemas con la lluvia. "Me propuse que la próxima vez que lloviese forzaría sólo en las curvas donde los neumáticos todavía no me hubiesen avisado. En las curvas donde ya estuviese sintiendo el límite, simplemente pasaría como en la curva anterior, sin intentar ir más rápido. La nueva estrategia funcionó", resume.

Sin poder dormir. "En 2014, me encontraba tan bajo de energía que me hice una prueba para ver cómo dormía. Consistió en dormir toda una noche en la habitación de un hospital con un montón de cables conectados a mi cabeza. Al inicio de 2017, me propuse irme a dormir cada noche antes de las 23.00 y levantarme sin despertador. Al cabo de un tiempo, me despertaba con una vitalidad que nunca antes había sentido", argumenta.

El Mundial de 2015. "En España se mira con mejores ojos a los deportistas que demuestran una gran humildad, que forman parte de una familia unida y nunca se meten en líos, ni compitiendo ni en su vida privada. Ese es el deportista 'ideal'. Márquez siempre ha cuidado mucho su imagen de deportista 'ideal'. Con Rossi eran 'amigos'. Todo cambió cuando Valentino empezó a 'oler' su décimo Mundial. Para conseguirlo, los roces en pista se volvieron inevitables", relata.

Accidente en Australia "En 2011, en el GP de Australia, cabezón como soy me propuse batir a Casey Stoner. En el ‘warm up’, le vi salir de boxes. Era la oportunidad perfecta para estudiar en qué puntos del circuito conseguía marcar la diferencia y de paso aprovechar su rueda para hacer una vuelta rápida y meterle un poco de presión. Le dejé ir unos 200 metros. Iba muy excitado, rodando por encima de mi límite, siendo muy agresivo. Casey apretaba cada vez más. Sentí un coletazo y salí disparado. Abrasión en el dedo anular izquierdo. Perdí una falange", rememora.