Marc Márquez pone en su sitio a Jorge Lorenzo en San Marino (y el ‘recadito’ a Ducati)

El líder del Mundial entró segundo por detrás de Andrea Dovizioso. Caída de Lorenzo a dos vueltas para el final en un Gran Premio en el que volvió la polémica por su fichaje por Honda.

Jorge Lorenzo no pudo culminar su gran fin de semana en el Gran Premio de San Marino. El balear se cayó a dos vueltas para el final de una carrera que comenzó dominando y que después perdió a manos de Andrea Dovizioso. Marc Márquez fue segundo y Crutchlow tercero. El Mundial está casi sentenciado.

 

Lorenzo da un golpe de efecto 'en casa'

La carrera en San Marino estuvo marcada durante todo el fin de semana por las palabras de Jorge Lorenzo respecto a su inminente desembarco en Repsol Honda la temporada que viene. Un fichaje que ha condicionado completamente la actualidad de esta temporada en el Mundial de MotoGP, por muchas novedades que tengamos sobre la pista en cada Gran Premio. Y es que en Ducati tienen que estar rabiando después de que, tras haber tomado la decisión de no renovar al balear, hayan empezado a llegar sus mejores resultados con el equipo italiano.

Y esto es algo que el propio Lorenzo no para de recordar cada vez que tiene ocasión. También lo hizo en San Marino, cuestionado por las palabras de un peso pesado como Davide Tardozzi, jefe del equipo y que siempre quiso su continuidad en Ducati, quien no dudó en asegurar que Jorge es "el número uno" cuando logró el mejor tiempo el día antes de la carrera: "Se lo agradezco mucho. Alguna vez hemos tenido nuestros rifirrafes, sobre todo, en Le Mans el año pasado. Tardozzi, ya antes de ir a Ducati, me apreciaba mucho. Cuando me veía, siempre me decía que era muy bueno. Ahora estamos disfrutando todos de un momento dulce, que por las decisiones del pasado se terminará a final de temporada", soltó con cierta inquina el mallorquín.

Lorenzo no va a parar de remarcar que, si está fuera de Ducati para el año que viene, no ha sido por él, sino por la falta de apoyos del equipo italiano, que ahora sí se lo da: "Se agradece la confianza, el apoyo. Dado el valor que tenía en ese momento, cuando se tomó esa decisión, ese cambio para nuestro rival, que será mi equipo el año que viene, creo que ha sido una buena jugada, aunque quede mal decirlo porque yo soy el piloto que hace el cambio".

"A veces son los pilotos los que se equivocan al cambiar; esta vez ha pasado al contrario". Lorenzo lo tiene claro. Y por cierto: pasara lo que pasara en San Marino, la suspensión del Gran Premio de Inglaterra hace dos fines de semana ya dejaba el Mundial bien sentenciado (o casi) para Marc Márquez, de modo que el que será compañero y rival de Lorenzo el año que viene en Honda, prometiendo una relación de la que casi seguro saltarán chispas, sigue teniendo la sartén por el mango esta temporada.