Aleix Espargaró y Marc Márquez coinciden: si sucede, todo es posible

El Gran Premio de Tailandia, pendiente del factor que lo cambia todo

Algo tiene que cambiar en el Mundial para que no solo Aleix Espargaró se meta en la pelea por el título, que va camino de revalidar Fabio Quartararo, sino también para que Francesco Pecco Bagnaia, que en una sola cita ha tirado por tierra parte del trabajo realizado en los últimos grandes premios, vuelva a ponerse a tiro de piedra del francés. Y esa oportunidad en forma de intangible puede llegar en el Gran Premio de Tailandia. Por eso el de Aprilia lo celebra, pero no es el único, Marc Márquez también quiere dar batalla en esas condiciones.

Si no es con ritmo en carrera y circuitos afines a las características de cada piloto y marca, la ganancia ha de buscarse en otro lado. De ahí que Espargaró espera y celebra que la carrera se mueva y se vuelva en cierto sentido caótica, lo que, como decimos, sería positivo para él y para el 93 de Honda. En rueda de prensa apuntó que no le “apetece la lluvia”, ese factor determinante e incontrolable que amenaza en Tailandia, sin embargo, reconoció que “tengo poco que perder y creo que soy más rápido que Pecco y Fabio en agua. Sería bueno para el campeonato una carrera en lluvia y como la previsión es que llueva, pues sacaremos el paraguas, la visera transparente… creo que en la situación en la que estoy ahora en el campeonato, cuanto más follón mejor”.

Algo similar argumentará un Marc Márquez que solo apunta a la temporada que viene entre sus más ambiciosas metas, pero sabedor de que los grandes sueños proyectados para el futuro han de consolidarse desde el presente, y el Chang International Circuit, más sobre mojado, puede ser tan buena oportunidad como cualquier otra para ello. Sobre el brazo, la situación es la que es, decía que el martes estaba rígido; hoy, mejor, y mañana estará listo.

Con respecto a la aparición de la lluvia, Márquez era cristalino: “en lluvia todo está muy abierto. Correr se vuelve menos exigente físicamente, y las limitaciones de la moto se notan menos". Es decir, para él y su brazo, para su consolidación y sus proyecciones, sería positiva la lluvia, así que, si por el de Cervera fuera, es bienvenida. Más preocupado se mostró Bagnaia, al que la lluvia ha lastrado, sin ir más lejos reconocía darle vueltas aún a Japón por su falta de ritmo, argumentando que “fue un fin de semana extraño, en mojado me costaban cosas en las que, en el pasado, éramos más competitivos”. 

El Mundial mira al cielo y algunos, no todos, lo celebran.