Jaleo atronador en Mercedes y Lewis Hamilton ya lo teme: conmoción

La escudería alemana vive una dinámica muy dubitativa a día de hoy

Casi nadie podía imaginarse en los prolegómenos del mundial de Fórmula 1 que esta temporada sería el final de la hegemonía de Mercedes, pero así ha ocurrido. El campeonato aún no se ha finiquitado, pero Red Bull y Ferrari se han encargado ya de evidenciar que el W12 que pilotan Valtteri Bottas y Lewis Hamilton no es tan superior sobre el asfalto… y es aquí donde radica el gran problema del inglés.

Una vez más Hamilton presenció la victoria de Max Verstappen y la clasificación mundial vuelve a estar al rojo vivo y con el piloto holandés tres puntos por encima del inglés. Pero eso no es todo. A pesar de que Lewis logró finalizar segundo en el GP de Zandvoort, unas palabras en las que afirma que Max Verstappen "tenía un ritmo extra en su casillero" al que podría haber recurrido si el británico se hubiera acercado lo suficiente como para desafiar realmente el liderato han hecho saltar las alarmas. Es más, esto ha puesto de manifiesto que la potencia de Red Bull está a día de hoy un escalón por encima del Mercedes y que, de seguir así, tendrá muy complicado sumar un nuevo título mundial en su casillero.

Y una vez más el piloto inglés ha reconocido que su equipo no estuvo todo lo acertado que le hubiera gustado en el plano estratégico, una situación que ya se ha repetido en más ocasiones lo largo del mundial y que podría generar ciertas rencillas internas en el box alemán: “Lo di absolutamente todo hoy. Empujé tan fuerte como pude, pero fueron demasiado rápidos para nosotros. Incluso si hubiéramos hecho todo bien hoy con el tráfico, las paradas en boxes y la estrategia, habría sido difícil superarlos”.

La realidad indica que Red Bull supo sobreponerse a la temprana primera parada de Hamilton en boxes y los neumáticos de ambos monoplazas, en los compases finales de la carrera, estaban a años luz de rendimiento, siendo el holandés mucho más rápido en los momentos decisivos del evento

Aún hay tiempo para que se produzcan más giros de guion, pero lo que está claro es que, a falta de nueve carreras para la conclusión del mundial, Verstappen cuenta con la ventaja númerica y psicológica y ni Hamilton ni Mercedes parecen tener respuesta para contratacar la firmeza de Red Bull: ¿Se consumará el cambio de dueño en el trono de la Fórmula 1?