Cuando todo parecía una pesadilla, Fernando Alonso sorprende con su futuro en 2027
El asturiano deja abierta una puerta inesperada mientras el proyecto vive semanas de incertidumbre
Fernando Alonso y Aston Martin viven semanas de dudas tras los test de pretemporada. La Fórmula 1 mira a 2026, pero el horizonte de 2027 empieza a ganar peso.
Un inicio que enciende las alarmas en Aston Martin
Los test de Barcelona y Bahréin no dejaron buenas sensaciones en el box de Aston Martin. El AMR26, llamado a ser el monoplaza de la esperanza bajo la futura normativa, no ofreció el rendimiento esperado en comparación con el resto de la parrilla de Fórmula 1. En el paddock ya se habla de un posible arranque complicado en Melbourne, algo que contrasta con la ambición del proyecto verde.
En ese contexto, cobran especial sentido unas declaraciones de Fernando Alonso realizadas meses atrás. El piloto asturiano, dos veces campeón del mundo de F1, ya advertía que el gran punto de inflexión sería la nueva normativa de 2026. Para él, ese cambio reglamentario representa “la última oportunidad” de volver a pelear por victorias, podios e incluso por un campeonato.
La apuesta de Aston Martin-Honda es clara: construir un proyecto ganador a medio plazo con la llegada de Adrian Newey y un grupo técnico renovado. Pero la Fórmula 1 no espera. Y cuando los resultados no acompañan, las preguntas aparecen inevitablemente.
2026 como punto clave… pero 2027 gana fuerza
Alonso siempre ha sido transparente al hablar de su retirada. En una entrevista concedida el pasado septiembre, dejó abierta la puerta a distintos escenarios. Su continuidad no depende solo del coche, sino también de cómo se sienta física y mentalmente. Sin embargo, introdujo un matiz interesante: si el monoplaza no estuviera listo en 2026, las opciones de seguir en 2027 aumentarían “exponencialmente”.
La reflexión no es menor. El primer año de una nueva normativa suele traer ajustes, errores y margen de mejora. Alonso sabe que los proyectos sólidos necesitan estabilidad. Y en el caso de Aston Martin, la llegada de Adrian Newey y la alianza con Honda apuntan a un proceso de maduración progresivo. Según explicó, el segundo o tercer año de estabilidad técnica podría ser el momento ideal para ver los frutos reales del trabajo. Es decir, 2027 o incluso 2028 podrían convertirse en el escenario perfecto para un último intento serio de luchar en la parte alta de la parrilla.
En términos de mercado de pilotos, la situación también es delicada. Si Aston Martin quiere asegurar su alineación para el futuro, necesitará claridad. Y ahí aparece la llamada “espada de Damocles”: el equipo podría presionar para tomar una decisión antes de lo que el propio Alonso desearía.
Septiembre, el mes que puede marcar el destino
Hace apenas unas semanas, ya con más información sobre el rendimiento del AMR26, Alonso deslizó que su intención sería esperar hasta septiembre para decidir su continuidad en 2027. Una postura lógica en un campeonato tan cambiante como la Fórmula 1, donde las evoluciones aerodinámicas y mecánicas pueden transformar la competitividad de un coche en cuestión de meses.
Tomar una decisión en primavera podría resultar precipitado. Las actualizaciones técnicas, el desarrollo del motor Honda y la integración definitiva de Newey en la estructura serán factores determinantes. Alonso quiere evaluar el proyecto en su conjunto antes de cerrar la puerta a su carrera deportiva.
De momento, el panorama no es alentador. Las expectativas en torno a Aston Martin para este inicio de temporada son moderadas, cuando no directamente pesimistas. Pero si algo ha demostrado Fernando Alonso a lo largo de su trayectoria es resiliencia. Ha sobrevivido a proyectos fallidos, cambios de normativa y temporadas complicadas.