Rebelión en La Fábrica: otro crack le hace a Zidane un Martin Odegaard

Prefiere una transferencia permanente si no va a jugar

Cierto es que varios jóvenes talentos fichados por el Madrid en las últimas temporadas no pueden ser percibidos estrictamente como formados en la cantera merengue, por no haber pasado por La Fábrica, pero por su juventud y proyección en el Madrid son considerados como tal, como un producto propio, una apuesta desde la raíz; de ahí que la marcha de Martin Odegaard o la de Brahim Díaz tengan en el club ese poso agridulce. Pues bien, tras la considerada ‘traición’ del noruego, ahora puede suceder lo propio con el andaluz.

Y es que no nos engañemos: cada jugador cedido por el Madrid tiene un ojo puesto en su regreso a la capital de España la próxima pretemporada y, dentro de él, sus posibilidades reales de ser importante en el esquema de Zidane. En este sentido, ninguno de los préstamos las tiene todas consigo. Desde los veteranos como Dani Ceballos o Gareth Bale pasando por los más jóvenes como el ex Manchester City, Takefusa Kubo, Reinier o el propio jugador del Arsenal, ven complicado ser importantes en el futuro en la pizarra de Zidane.

De hecho sale a la luz como el jugador del Milan, Brahim, está confuso por la situación que vive en la entidad rossonera, donde entra en los planes de Stefano Pioli pero su condición de préstamo le resta consistencia con respecto a sus actuales compañeros en Il Diavolo; siendo así que Brahim, que sabe que tendrá muy complicado jugar la próxima campaña en el Madrid, estaría planteándose forzar al club blanco a una transferencia perpetua a la entidad del norte de Italia.

Cierto es que el malagueño tenía pensado regresar con gloria al Santiago Bernabéu pero la situación de Martin Odegaard, que pidió salir en busca de minutos, y la suya propia citada, en desventaja con sus compañeros por no ser propiedad del Milan, hacen que el extremo esté presionando para salir definitivamente del trece veces campeón de Europa y recalar en el Milan, que quiere seguir creciendo, justo lo que pretende Brahim. Sobre todo ello, Zidane no se opone a su venta, pero el club blanco quiere una oferta jugosa y Brahim no sabe si el Milan es capaz de tal cosa…