El Real Madrid, el mercado de fichajes de enero y un debate interno marcan la actualidad blanca. Xabi Alonso considera necesarios refuerzos, pero Florentino Pérez mantiene firme su postura de no tocar la plantilla a mitad de temporada.
Un Madrid irregular y un debate abierto en los despachos
Salvo sorpresa mayúscula, el
Real Madrid pasará de largo por el
mercado invernal. Y eso pese a que el equipo ha mostrado una línea irregular en las últimas semanas, con tropiezos tanto en
LaLiga como en la
Champions League que han alimentado el debate sobre la necesidad de reforzar la plantilla.
Desde el banquillo, Xabi Alonso es consciente de que el equipo compite, pero también detecta carencias en momentos clave. El técnico ve con buenos ojos incorporar algún refuerzo que aporte soluciones inmediatas y eleve el nivel competitivo en la segunda mitad del curso. Sin embargo, esa visión no termina de coincidir con la de la directiva.
Según ha explicado el periodista Mario Cortegana, la entidad blanca tiene tomada una decisión clara: no fichar en enero. En Chamartín consideran que el contexto no invita a movimientos precipitados y que el grupo actual está preparado para competir por todos los títulos en juego.
Los tres motivos de Florentino para cerrar el mercado
El primer argumento del club es
confianza plena en la plantilla. Desde la directiva se insiste en que el equipo tiene recursos suficientes en todas las líneas. Un ejemplo claro es el centro del campo, una zona que ha generado comentarios externos sobre la necesidad de un mediocentro creativo. En el club, sin embargo, creen que la medular está sobradamente cubierta con futbolistas como
Aurélien Tchouaméni,
Eduardo Camavinga,
Fede Valverde o
Dani Ceballos.
El segundo motivo tiene que ver con el tipo de mercado que se presenta en enero. En el Real Madrid consideran que, a mitad de temporada, los jugadores disponibles suelen ser aquellos que no atraviesan su mejor momento o que no son piezas clave en sus equipos. Para perfiles realmente diferenciales, el coste se dispara, y en Valdebebas no están dispuestos a pagar sobreprecios por futbolistas que podrían resultar más accesibles en verano.
El tercer factor es la prudencia en el análisis deportivo. En la cúpula blanca creen que aún es pronto para emitir un veredicto definitivo sobre el rendimiento del equipo. La inversión realizada el pasado verano fue importante y entienden que será al final de la temporada cuando se deba evaluar si ha dado los frutos esperados. Tomar decisiones drásticas ahora podría alterar una planificación diseñada a medio y largo plazo.
Xabi Alonso mira al presente, Florentino al futuro
Aquí surge la diferencia de enfoque. Xabi Alonso piensa en el
presente competitivo, en ajustar detalles que pueden marcar la diferencia en partidos grandes y en evitar que la irregularidad pase factura en los momentos decisivos. Florentino Pérez, por su parte, prioriza la
estabilidad institucional y económica, fiel a una política que ha evitado fichajes impulsivos en los últimos años.
En el club no se habla de enfrentamiento, pero sí de criterios distintos. El técnico entiende la filosofía del club, aunque considera que un refuerzo puntual podría ser clave. La directiva, en cambio, confía en que la reacción llegue desde dentro del vestuario y que el equipo alcance su mejor versión con el paso de las semanas. Así, el Real Madrid afrontará la segunda mitad del curso sin novedades en enero. Xabi Alonso seguirá trabajando con lo que tiene, mientras Florentino mantiene el freno al mercado. El debate está servido, pero la decisión, salvo giro inesperado, ya está tomada.