Tchouameni y Camavinga ven cómo Xabi Alonso ha pasado de castigar la indisciplina a hacer la vista gorda

Los dos centrocampistas franceses no están de acuerdo con lo que ha hecho el entrenador vasco del Madrid

Aurelien Tchouameni y Eduardo Camavinga son dos jugadores cruciales en el centro del campo del Real Madrid. Aunque el primero está teniendo más importancia que el segundo, los dos franceses siguen siendo pilares para la medular. Aun así, ambos han visto cómo Xabi Alonso ha pasado de castigar la indisciplina a hacer la vista gorda, un cambio respecto a su llegada al banquillo.

El tolosarra aterrizó en el conjunto blanco con mano dura y con una serie de normas estrictas para que se cumplieran en el vestuario. Sin embargo, esto no gustó a los futbolistas, especialmente a los pesos pesados, que le recriminaron al entrenador que pusiera estas cosas cuando no las habían tenido en los últimos años y todo había ido muy bien, especialmente a la hora de ganar títulos.

Tchouameni y Camavinga han visto cómo Alonso ha cambiado su forma de actuar

Aun así, y después de los primeros meses del curso, Alonso ha ido rebajando estas normas estrictas y ha ido aparcando la meritocracia, teniendo en cuenta que también ha ido perdiendo gran parte del vestuario. El técnico ha dado un paso atrás con las vacas sagradas y se ha olvidado de su forma de actuar para evitar que la situación pueda descontrolarse aún más durante el curso.

Además, el vasco también ha perdonado indisciplinas con retrasos en entrenamientos o partidos o incluso todos los episodios polémicos con Vinicius. Aunque el brasileño ha tenido algunos enfrentamientos con el entrenador, Alonso ha decidido no sancionarlo y bajar la cabeza para evitar que pasara algo peor dentro del vestuario, algo que tampoco ha gustado a algunos futbolistas.

El tolosarra ha tenido que dejar de castigar la indisciplina y aparcar la meritocracia

Y ahí, a jugadores como Tchouameni o Camavinga no les ha gustado este cambio de actitud del técnico y de cómo ha pasado de castigar la indisciplina y de imponer normas estrictas a hacer la vista gorda y aparcar la meritocracia, aspectos que algunos dentro del vestuario sí que veían fundamentales para poder tener más minutos sobre el terreno de juego durante esta temporada, ya que algunos se los merecen más que otros.