Los problemas se acumulan para el Real Madrid y para Jude Bellingham
La lesión del inglés obliga al equipo blanco a replantear su equilibrio en el tramo más exigente de la temporada
El Real Madrid sigue pendiente de la evolución de Jude Bellingham. La lesión en el isquiotibial retrasa su regreso y complica los planes en LaLiga y la Champions League.
Una lesión que cambia el escenario
Han pasado más de dos semanas desde que Jude Bellingham sufrió una lesión en el isquiotibial de la pierna izquierda. En un primer momento, el diagnóstico del Real Madrid invitaba al optimismo: alrededor de un mes de baja y regreso en la fase decisiva de la temporada.
Sin embargo, las últimas informaciones apuntan a que la recuperación podría alargarse hasta seis semanas. En el fútbol de élite, ese margen puede cambiarlo todo. El calendario no espera. LaLiga entra en su tramo clave y la Champions League exige máxima intensidad en cada eliminatoria.
Si el Real Madrid supera el play-off ante el SL Benfica, el siguiente cruce podría enfrentarle al Sporting CP o al Manchester City. Rivales que castigan cualquier debilidad estructural. La ausencia de Bellingham no es menor. El inglés aportaba llegada desde segunda línea, capacidad goleadora y liderazgo competitivo. En el inicio de temporada fue decisivo, marcando diferencias tanto en LaLiga como en competición europea.
Ajustes tácticos y una nueva identidad
Ante la baja del mediocampista, el técnico Álvaro Arbeloa ha optado por reestructurar el centro del campo. La prioridad ya no es la verticalidad agresiva, sino el control y la disciplina colectiva.
El partido en Lisboa evidenció ese cambio. El Real Madrid completó 620 pases, su cifra más alta en Europa esta temporada, con un 89 % de precisión. Más posesión, menos rupturas. Un equipo más organizado y menos impulsivo.
En ese nuevo engranaje, Federico Valverde y Eduardo Camavinga han asumido un papel más dinámico en las transiciones. Aurélien Tchouaméni se consolida como ancla defensiva, protegiendo la zaga y equilibrando el sistema. Y más arriba, Arda Güler gana libertad creativa en un 4-4-2 en rombo que prioriza la conexión entre líneas. El resultado es un mediocampo más físico y compacto. Menos brillante en términos individuales, pero más sólido colectivamente.
La gran incógnita: cómo reintegrar a Bellingham
Cuando el inglés esté listo para volver, ¿debe ser titular automático? Si entra de inmediato en el once, alguien que está en buena forma deberá salir. Si se mantiene el esquema actual, su rol tendrá que adaptarse para no romper el equilibrio que el equipo ha logrado sin él. Bellingham fue el motor ofensivo en el arranque de curso. Su capacidad para pisar área y generar ocasiones era diferencial. Pero el fútbol evoluciona con las circunstancias. La lesión obligó al Real Madrid a reinventarse.
El reto ya no es solo médico. Es estratégico. Integrar a un jugador clave en un sistema que ha aprendido a sobrevivir sin él será un ejercicio de gestión táctica y emocional. Los problemas se acumulan para el Real Madrid y para Jude Bellingham. La cuenta atrás continúa y mientras tanto, el equipo busca estabilidad en medio de la incertidumbre.