Florentino lanza un ultimátum a Xabi Alonso antes de la Supercopa
La Supercopa se convierte en un examen definitivo para el técnico blanco bajo la máxima presión del presidente
La Supercopa de España, el Real Madrid y el futuro de Xabi Alonso se cruzan en un momento límite. Florentino Pérez ha marcado una línea roja clara antes del torneo y el margen de error es mínimo.
Florentino endurece el discurso y fija una línea roja
En el Real Madrid se vive un clima de máxima exigencia. Florentino Pérez ha sido contundente en las últimas horas y ha trasladado a la directiva un mensaje claro sobre la situación de Xabi Alonso. El presidente no está dispuesto a tolerar otro golpe deportivo en un escenario de máxima visibilidad como la Supercopa de España.
Según fuentes del entorno blanco, Florentino ha dejado clara su postura: si el equipo juega mal, no compite y pierde de mala forma, ya sea ante el Atlético de Madrid en semifinales o en una hipotética final, el ciclo de Xabi Alonso podría llegar a su fin de manera inmediata. “Otro ridículo como el del Metropolitano o lo del Celta no lo aguantamos”, habría sido la frase utilizada internamente para describir el punto exacto en el que se encuentra el técnico. Incluso se desliza una idea aún más dura: una simple derrota, dependiendo de las sensaciones y del contexto, podría ser suficiente para provocar un cambio en el banquillo. En el Real Madrid, el resultado importa, pero la forma de competir es innegociable.
Xabi Alonso, consciente del cargo que ocupa
Xabi Alonso no vive ajeno a esta presión. Conoce mejor que nadie el club en el que está, no solo por su actual cargo, sino por su pasado como futbolista. Sabe que el banquillo del Real Madrid es el más exigente del mundo y que, cuando las cosas no salen, el entrenador es siempre el primer señalado.
El técnico asume que está obligado a ganar partidos grandes para reafirmarse. Así funciona el ecosistema blanco. Guste más o menos, el entrenador es el eslabón más débil cuando aparecen las dudas y quien acaba asumiendo la responsabilidad final. En este contexto, la Supercopa se ha convertido en un examen definitivo.
La semifinal ante el Atlético no es un partido más. Una derrota supondría no solo quedar fuera del torneo, sino un golpe emocional enorme para el vestuario y, posiblemente, la destitución inmediata del entrenador. El equipo quiere empezar 2026 de la mejor manera posible y sabe que levantar el trofeo sería un punto de inflexión anímico.
Un vestuario unido ante un partido límite
Xabi Alonso, su cuerpo técnico y los jugadores afrontan el duelo con ilusión, pero también con plena conciencia de lo que hay en juego. El mensaje interno es claro: no basta con ganar, hay que competir y convencer. El Atlético, aunque no atraviesa su mejor momento, siempre se crece ante el Real Madrid, especialmente en partidos de alta tensión.
En el vestuario blanco saben que una buena actuación puede cambiar la narrativa de la temporada. Una mala, en cambio, puede provocar un terremoto inmediato. Florentino ha hablado, el ultimátum está sobre la mesa y la Supercopa se presenta como un punto de no retorno. Para Xabi Alonso, no es solo un título. Es su continuidad. Y en el Real Madrid, cuando el presidente marca una línea roja, no suele haber margen para segundas oportunidades.