Arbeloa ya tiene a su intocable en el Real Madrid: “Siempre va a jugar”
El técnico blanco deja clara su apuesta tras dos partidos en el banquillo y convierte al jugador en el pilar innegociable del equipo
El Real Madrid, Álvaro Arbeloa y Vinícius Júnior dibujan el nuevo eje del proyecto blanco. Tras dos partidos al frente del banquillo, el técnico ha dejado clara una idea que marca distancia con el pasado reciente: hay un jugador que no se toca.
Un inicio entre dudas y una primera convicción
La etapa de Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid no ha sido sencilla. Su estreno llegó con un golpe duro: la eliminación en la Copa del Rey, un resultado que dejó tocado al equipo y aumentó la presión sobre un entrenador que asumía el cargo en un contexto delicado.
La reacción, sin embargo, fue inmediata. En LaLiga, el Madrid logró una victoria importante ante el Levante, un triunfo que aportó algo de calma y permitió ver los primeros matices del nuevo técnico. Ahora, el gran reto asoma en el horizonte: la Champions League, el escenario donde se mide de verdad al Real Madrid y donde Arbeloa quiere empezar a construir su credibilidad. En apenas dos partidos, el entrenador ya ha dejado una convicción firme. No es táctica, ni estructural. Es personal.
Vinícius, el pilar innegociable
A diferencia de lo que ocurría con Xabi Alonso, Arbeloa no tiene dudas con Vinícius Júnior. El brasileño es su intocable. Y lo ha dicho sin rodeos. Mientras que Xabi Alonso no dudaba en sustituir a Vinícius cuando lo consideraba necesario —ya fuera por rendimiento, cansancio o ajustes tácticos—, Arbeloa ha optado por un mensaje completamente distinto. Uno directo, contundente y público:
“Vinícius siempre que esté disponible va a estar en el campo. Si quiero ganar títulos, necesito a Vinícius.”
No es solo una declaración de confianza. Es una toma de posición. Arbeloa entiende que el Madrid actual necesita a su jugador más desequilibrante siempre presente, incluso en los días menos brillantes. Para él, Vinícius no es solo un atacante, es un factor emocional, un futbolista capaz de cambiar partidos con una acción.
Un mensaje al vestuario… y a Europa
La decisión de blindar a Vinícius tiene varias lecturas. La primera, interna. Arbeloa manda un mensaje claro al vestuario: hay jerarquías y hay líderes. El brasileño es uno de ellos y su rol está fuera de discusión.
La segunda, externa. En Europa, el Real Madrid quiere volver a ser temido. Y para eso necesita a su jugador más diferencial en el campo, especialmente en las grandes noches de Champions League. Arbeloa lo sabe y no quiere experimentos en ese aspecto.
Desde el entorno del club se interpreta que esta confianza puede beneficiar a Vinícius, liberándolo de la presión de sentirse señalado en cada sustitución. Con continuidad, respaldo y galones, el brasileño puede recuperar su mejor versión. Real Madrid, Arbeloa, Vinícius, Champions, LaLiga, banquillo, títulos, confianza, liderazgo e intocable definen un nuevo escenario. En un momento de transición, Arbeloa ha elegido su bandera. Y esa bandera tiene nombre propio.