Álvaro Arbeloa trata mejor a Vinícius que Xabi Alonso

Un cambio en el banquillo modifica el clima interno y la relación con las estrellas del vestuario blanco

El vestuario del Real Madrid vive un cambio silencioso. La gestión de Vinícius y Mbappé bajo Álvaro Arbeloa contrasta con la etapa anterior y ya se nota en LaLiga y la Champions League.

Un cambio de clima en el vestuario blanco

En el Real Madrid, los resultados no solo dependen del talento. También influyen las relaciones internas y la gestión de las estrellas. En ese contexto, la figura de Álvaro Arbeloa ha ganado peso en el día a día del equipo.

Durante la etapa de Xabi Alonso, la exigencia táctica era máxima. El técnico vasco apostaba por un modelo estructurado, con automatismos muy definidos y responsabilidades claras para cada futbolista. Sin embargo, esa disciplina extrema no siempre fue bien recibida por los grandes nombres del vestuario.

En particular, la relación con algunas estrellas no fluyó como se esperaba. En un club acostumbrado a conceder cierto margen creativo a sus referentes, la rigidez táctica generó tensiones silenciosas. No se trataba de un conflicto abierto, pero sí de una sensación de incomodidad en determinados momentos clave de la temporada.

Con la llegada de Arbeloa, el enfoque ha cambiado. Más libertad, menos instrucciones cerradas y una comunicación más cercana. El cuerpo técnico actual entiende que jugadores como Vinícius Júnior necesitan espacio para explotar su creatividad.

Vinícius y Mbappé, más cómodos en el campo

El caso de Vinícius es paradigmático. Bajo el esquema anterior, el brasileño debía cumplir tareas defensivas muy específicas y ajustarse a movimientos predeterminados. Ahora, en cambio, goza de mayor autonomía en el uno contra uno, en las transiciones y en la toma de decisiones. La diferencia se percibe en los partidos de LaLiga y en la Champions League. El extremo vuelve a mostrarse eléctrico, atrevido y decisivo en los metros finales. La sensación es que juega con menos carga mental y más confianza.

Algo similar ocurre con Kylian Mbappé. El delantero francés, otra de las grandes estrellas del proyecto, también parece sentirse más respaldado en este nuevo contexto. Arbeloa ha optado por reducir indicaciones excesivas y confiar en el talento natural de sus referentes ofensivos.

En el club consideran que Xabi Alonso es un entrenador brillante, con una visión táctica avanzada y un futuro prometedor en los banquillos europeos. Pero también reconocen que su nivel de exigencia con los jugadores más determinantes era inusualmente alto. En el Real Madrid, donde las figuras están acostumbradas a un trato diferencial, ese matiz puede marcar la diferencia.

Resultados y equilibrio competitivo

El efecto no es solo emocional, también competitivo. El equipo muestra mayor fluidez ofensiva y menos rigidez en el último tercio del campo. La conexión entre Vinícius y Mbappé se percibe más natural, sin la presión constante de cumplir patrones estrictos.

Eso no significa ausencia de disciplina. Arbeloa mantiene el equilibrio táctico, pero el mensaje es distinto: primero la confianza, luego el ajuste. En un vestuario lleno de talento, la gestión humana se convierte en un factor estratégico.

El Real Madrid compite por LaLiga y busca consolidarse en la Champions League. En ese escenario, el rendimiento de sus estrellas es decisivo. Y hoy, en los despachos blancos, existe la convicción de que la nueva gestión está dando frutos. Álvaro Arbeloa trata mejor a Vinícius que Xabi Alonso. No necesariamente por diferencias técnicas, sino por sensibilidad en el trato y comprensión del contexto del club. En el fútbol de élite, los detalles invisibles suelen ser los que inclinan la balanza.