Guardiola lo expulsó del City y ahora deslumbra en Alemania: fracaso absoluto del catalán

El central japonés está triunfando en el Borussia Mönchengladbach tras su marcha de Inglaterra

Una de las grandes sorpresas deportivas en las últimas jornadas de la Bundesliga fue la victoria del Borussia Mönchengladbach contra el Bayern de Múnich por 3 goles a 2, el pasado 18 de febrero. Y si los potros pudieron sacar adelante la victoria contra los bávaros y todavía mantienen opciones de luchar por los puestos europeos (actualmente están a tan solo ocho puntos), en gran parte es gracias al gran rendimiento que está ofreciendo el defensa Ko Itakura a lo largo de esta temporada.

Un futbolista que, por otro lado, conoce a la perfección Pep Guardiola, ya que el japonés fue propiedad del Manchester City desde la temporada 2018/19 hasta el pasado verano, cuando el técnico catalán tomó la decisión de venderle al Borussia Mönchengladbach por tan solo 5 millones de euros. Una cifra ridícula para los intereses de los citizens, teniendo en cuenta que es internacional con Japón y uno de los mejores centrales de la Bundesliga, y que está muy por debajo de su valor de mercado actual que es de 12 millones de euros, según datos de Transfermarkt.

Sin duda alguna, un muy mal negocio por parte del conjunto inglés, más teniendo en cuenta el gran rendimiento que, como comentamos, Ko Itakura está protagonizando en la presente temporada, especialmente en la Bundesliga, donde ha participado en todos los partidos en los que ha sido apto, pero también con la selección de Japón durante el pasado Mundial de Qatar, en el que el zaguero fue titular en todos los partidos en los que estuvo disponible (únicamente se perdió los octavos de final contra Croacia por sanción).

Y es que, sin ir más lejos, los números de Ko Itakura en la temporada actual hablan por sí solos, con un magistral 92% de acierto en sus pases (cualidad para un central que gusta mucho a Guardiola), un 59% de éxito en duelos directos y una media de 1.2 intercepciones por partido. Todo ello, además, siendo extremadamente sólido en el juego aéreo (gana cerca del 60% de los duelos en el aire) y con un margen de mejora todavía por explotar, teniendo en cuenta que el japonés todavía tiene 26 años de edad.

Sin duda alguna, unos datos que no hacen más que evidenciar un fracaso deportivo por parte del Manchester City de Pep Guardiola a la hora de dejar salir a un futbolista con muchísimo potencial por tan poco dinero que, además, por estilo de juego, habría encajado a las mil maravillas en el estilo de juego sky blue, pudiendo ser importante en su rotación.