Zidane encuentra banquillo para 2023: Mbappé, cómplice de su llegada

El técnico francés ve más cerca que nunca la hora de ponerse al frente de un equipo

La espera de Zinedine Zidane está siendo larga. El francés es paciente y desde que salió del Real Madrid para tomarse un respiro por voluntad propia tiene un claro objetivo entre ceja y ceja, cumplir su sueño entrenando algún a la Selección francesa de fútbol. A punto estuvo, sin embargo, este verano de ponerse al frente del París Saint Germain porque su nombre se vinculó muy estrechamente con el club que preside Nasser Al-Khelaïfi, aunque finalmente su vía quedó descartada y el galo sigue en el paro esperando su oportunidad. 

Y ahora, quién sabe, quizás esté más cerca que nunca. La figura de Didier Deschamps al frente de Francia ya no parece tan fuerte como hace un tiempo las dudas sobre su continuidad están comenzado a surgir. No tanto entre los aficionados sino entre su propio jefe, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol, que en lugar de renovar su compromiso y darle confianza plena va a depositar su continuidad en los resultados y esto es más concretamente en lo que suceda en el próximo Mundial de Qatar 2022.

Así lo confirma L’Equipe, que además publica una entrevista con el actual seleccionador que le resta peso a la decisión de su presidente de fiarlo todo a lo que pase en el Mundial y no haya querido renovarlo antes en un cambio de política: “No sé si es una cuestión de lógica pero es una decisión de mi presidente y no tengo ningún problema con eso porque él es quien me eligió y él es quien decide”. Deschamps quiere quitarse presión de encima sabiendo que los resultados van a ser su juez en Qatar: “Sé muy bien que vamos a tener que ir paso a paso, primero a por el primer partido, después a por el segundo y si nos clasificamos ahí ya empezará otra competición”.

Por lo tanto, si Francia fracasa en el Mundial donde llegará además como una de las grandes favoritas dado su plantel de futbolistas (Benzema, Mbappé, Griezmann, Koundé…) la opción número uno para el banquillo galo es la de Zinedine Zidane, que ya aguarda atentamente el desenlace para volver a ponerse el chándal de trabajo.