Luis Enrique se rinde a Simeone y tritura a Koeman: hay consecuencias

España mejora ante Georgia con un equipo más físico, potente y vertical

España no puede fallar en lo que le queda de Fase clasificatoria para la próxima Copa del Mundo de Qatar 2022 si quiere estar en la cita de citas, y aún con eso puede que no le dé, porque su derrota en Suecia le deja en su grupo en manos de un tropiezo de los suecos, que lo normal es que no ocurra. Con todo, ayer ya se vieron cambios significativos de La Roja con respecto al equipo plano de la Eurocopa y los últimos choques.

Es más, estos cambios profundos dan la razón de alguna manera al Cholo Simeone y trituran a Ronald Koeman, si exportamos el éxito del último encuentro de España a su repercusión en los clubs. El binomio Koke y Sergio Busquets -dos jugadores veteranos, de tránsito de pelota lento y control del juego en zonas del campo inofensivas- expone las carencias de la vieja España, el de las dramáticas transiciones y pobres balances defensivos con balones a su espalda; unas que contrastan con la potencia y movilidad de Marcos Llorente y Rodri, dos jugadores más fuertes, rápidos y valientes en sus acciones.

Llorente jugó donde debe hacerlo, de interior, una posición en la que fue el mejor de la pasada liga española, por la que ha conseguido ser el jugador español más cotizado del mercado y por la que hizo del Atlético de Madrid un equipo profundo e intenso la campaña anterior. Ayer de hecho fue el mejor de España ante Georgia. Pero es que además el centrocampista del Manchester City aporta empaque a la medular y da más seguridad a Laporte y Eric García. 

Por último, la inclusión de Carlos Soler, un jugador que ha empezado la temporada tocado con la varita mágica e igualmente ofensivo, con grandes llegadas de segunda línea, son todos componentes que hacen de España un equipo con mayor seguridad defensiva desde la verticalidad contra el rival. En definitiva, Llorente debe jugar donde lo hizo ayer, Rodrigo es hoy por hoy el mejor 5 de España, y desde luego mejor que el jugador del Barça, y jugadores explosivos como Carlos Soler o Ferran Torres deben dar un giro a una España que con el fútbol control no supera líneas, es más frágil defensivamente y no tiene gol. Este es el camino para España… si Luis Enrique quiere, claro.