2 desafíos de Eden Hazard contra Mbappé y Benzema, con Zidane de fondo

El futbolista del Real Madrid quiere dar la sorpresa en las semifinales de la UEFA Nations League

Los parones de selecciones no suelen sentar bien, pero con partidos como el que protagonizarán Francia y Bélgica esta noche a las 20.45 horas la emoción es palpable a todos los niveles. Ambos equipos se verán las caras por un puesto en la final de la UEFA Nations League (en la que se cruzarán con el ganador del Italia-España) y, dado que Les Bleus no vienen atravesando su mejor momento en la etapa de Didier Deschamps al frente del banquillo (la derrota contra Suiza en lal pasada Eurocopa dejó muy mermada la figura del técnico), Eden Hazard, Kevin De Bruyne Y Romelu Lukaku, como máximas referencias de los Diablos Rojos, quieren asestar el golpe definitivo al conjunto francés y, quizá, al entrenador bayonés.

La salida de Zinedine Zidane del Real Madrid tras finalizar la campaña pasada y la posterior debacle europea de Les Bleus provocó una lluvia de rumores sobre un posible cambio de comandante en la selección francesa de cara al Mundial de Catar que se celebrará a finales de 2022.

Y es que, a pesar de tener varias ofertas llamativas sobre la mesa el pasado verano, Zidane decidió no aceptar ninguna de ellas con vistas a poder tomar el testigo de Deschamps antes o después al frente de la maquinaria francesa, una maquinaria que tiene en Karim Benzema y en Kylian Mbappé sus dos mejores jugadores y que, tras la estrepitosa caída en la última Eurocopa, tiene alta necesidad por dar un golpe de autoridad y recuperar el prestigio perdido desde que Les Bleus ganaran el Mundial de Rusia en 2018.

Por su parte, el equipo dirigido por Roberto Martínez, encabezado por el tridente previamente mencionado, busca revancha tras la derrota cosechada contra el combinado galo precisamente en las semifinales de dicha cita mundialista. Ahora, las dinámicas de ambos equipos son muy diferentes y Hazard tiene más de un aliciente para sacar a relucir su mejor versión y acrecentar las dudas de Deschamps el frente de la selección francesa: colarse en la final para poder luchar por el primer gran título futbolístico para su país y, además, revertir su situación personal y ganar adeptos para regresar del parón con un puesto titular en el Real Madrid.