¿PSG, Al-Khelaïfi y Luis Campos lo volverán a hacer? Laporta puede sufrir el calvario de Bartomeu

El Barça tiene al viejo deseo del mandamás del equipo francés y el asesor podría ayudar

Un 3 de agosto de 2017 Neymar Júnior hacía de intermediario de una transferencia que a día de hoy sigue siendo récord en el mundo del fútbol; 222 millones de euros pagaba el PSG al Barça por el jugador y comenzaba un calvario para Josep María Bartomeu que culminaría tiempo después en su caída. Pues precisamente el PSG, Al-Khelaïfi y Luis Campos quieren retomar un viejo deseo para hacerle pasar lo mismo a Joan Laporta.

El asesor se unió en 2022, tiempo después de aquella millonaria transacción, sin embargo es uno de los estiletes del interés del mandamás del PSG, puesto por Qatar en Francia, en Ousmane Dembélé, ya saben, ese jugador francés, amigo de Kylian Mbappé, que siempre ha gustado en París, que acaba contrato en 2024 y es uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo. Es verdad que el PSG persigue de forma prioritaria a Rashford y Victor Osimhen, pero no es menos cierto que es más fácil fichar en el Barça y sus problemas financieros que quitarle al United y al Nápoles a sus respectivas estrellas, más cuando 2024 marca de nuevo un culebrón entre El Mosquito y el Barça.

Reacción fallida

Y hablamos de calvario porque la reacción del Barcelona de Bartomeu por aquellas fechas a la pérdida del brasileño y gran crack del equipo junto a Leo Messi fue hacerse con el francés y Phillipe Coutinho, de los cuales el primero no comenzó a funcionar hasta cinco años después y el segundo nunca lo hizo; todo ello previo pago de mas de 270 millones de euros. Al no funcionarle estos sustitutos, los sueldos desorbitados y los fichajes baldíos ganaron la política de Bartomeu, esa que lo fulminó y ha heredado Laporta.

¿Pérdida o ganancia?

Tampoco está exenta de pérdidas para el Barça la gestión de Laporta, aunque de distinta índole (léase las llamadas palancas), por eso para el presidente recibir una oferta millonaria del PSG por Dembélé este verano, si le falla a los parisinos la bala de Osimhen -Rashford sería en tal caso para 2024-, puede ser un duro golpe o una bendición. Perder al encarador es una desgracia, pero sus lesiones y la presión financiera que sufre el Barça bien podrían paliarse sacando del equipo al galo, que además ha sido bien cubierto durante su convalecencia por Raphinha. No está claro este movimiento, pero ya está proyectado, y todo el mundo espera una reacción virulenta del PSG en el mercado a la salida de Messi de París.