Al-Khelaïfi enchufa a Mbappé con su fichaje y propósito: mató al PSG y cambiará a Messi por Neymar

El entrenador quiere que muestre su mejor versión con la vitola de 10

Salvo sorpresa final, el Paris Saint-Germain se hará con Julian Nagelsmann como técnico del PSG de cara a la campaña que viene, la 23/24, con un claro objetivo, tratar de luchar por la Champions League pero con otras tantas metas de menor nombre pero igual complicación en un gigante con pies de barro. El técnico fue verdugo del conjunto francés en esta Liga de Campeones, con el bayern, pero espera cumplir con la gran meta y para ello proyecta una idea sobre Neymar Júnior que condiciona irremediablemente a Kylian Mbappé.

Venta complicadísima

Con Neymar no a va suceder lo mismo que con Leo Messi o Karim Benzema, el brasileño tiene contrato con el PSG y espera cumplirlo, no sabe si íntegro, pero desde luego sí durante las próximas temporadas, de modo que el 10 de la canarinha no se irá a Arabia Saudí, así como también es casi imposible su venta al Manchester United. Por eso una de esas micrometas de Nagelsmann pasa por recuperar la mejor versión del brasileño.

Esa es una de las propuestas del técnico sobre su nuevo rol, una que poco menos que le impone un Al-Khelaïfi que ha de lograr encontrar al mejor Neymar, toda vez que el sudamericano tiene contrato en vigor hasta 2026. Y esta misión no es imposible. Es más, a los 31 años del jugador, Nagelsmann cree que puede darle el carril del 10 sobre su esquema favorito, el 4-2-3-1, siendo bastante liberado de las tareas defensivas y permitiéndole total movilidad por la franja de ataque, casi siempre desde la línea central. Así, Neymar sería el encargado tanto del último pase, como de enganchar entre la creación y la delantera, con la que podría permuta cayendo a banda o juntar líneas para encontrar pases de seguridad y ahogar de paso los espacios del rival, creando habitualmente superioridades.

El gran problema sería la fase defensiva, donde obligaría a Neymar a realizar las ayudas a los costados sobre la presión de los extremos del equipo para cortar líneas de pase hacia el centro, pero casi nunca lanzándole en transiciones hacia atrás. Con ello, el físico de Neymar se expondría menos, el jugador ganaría más contacto con el balón y podría ser protagonista, consiguiendo un rendimiento mucho más alto. Desde luego si hay un instante en el que el brasileño, a su edad, puede reengancharse con la élite, es este y Nagelsmann cree que puede lograrlo. Una de las finalidades del nuevo PSG y su nuevo míster es lograr la versión del Neymar del Barça y el Santos, ese que era decisivo. Lógicamente este plan pasa también por reconciliar la química entre el 7 y el 10; parece que este asunto ya está en marcha.