Umtiti, al exilio con otra venta forzada por Busquets, Gavi y Kessié

Ambos podrían compartir destino tras abandonar el Camp Nou

La salida de Samuel Umtiti es una de las premisas que se ha fijado la directiva del FC Barcelona para el presente mercado de traspasos veraniego. El central francés no entra en los planes de Xavi Hernández, como ya se pudo comprobar perfectamente en la última campaña celebrada, y lo mejor para ambas partes es que el galo acepte alguna de las ofertas que tiene en Europa, especialmente en la Ligue 1. Además del Rennes, el Olympique de Lyon también está valorando abrir las puertas de nuevo al futbolista, pero no es el único efectivo blaugrana que el conjunto galo tiene en nómina para el próximo curso.

Tal y como ha aseverado Goal en uno de sus últimos comunicados, Miralem Pjanic también gusta mucho en Gerland. El centrocampista bosnio ha regresado recientemente de su cesión en el Besiktas, club que no ha considerado oportuno ejecutar la opción de compra presente en tal acuerdo, y ahora Xavi y Laporta se han topado con otro problema, el de buscar un nuevo destino para el futbolista.

Pjanic sabe que con la llegada de Franck Kessié al equipo y con la presencia de Sergio Busquets y Gavi tendrá muy complicado hacerse un hueco en los planes del técnico de Terrassa y por ello está valorando las diferentes opciones que han aparecido en escena como sus posibles destinos. En este sentido, el Lyon está liderando la carrera para firmar su regreso al club en el que dio sus primeros coletazos en el mundo del fútbol y donde pudo llamar la atención de un gran número de equipos, especialmente de la AS Roma, coloso por el que terminó fichando el bosnio en 2011.

Su salida del FC Barcelona es una de las ventas obligadas que tendrá que realizar el conjunto blaugrana, ya no solo para oxigenar las arcas, sino para dejar hueco a la posible llegada de nuevas incorporaciones, aunque la parcela creativa parece más que cubierta con la llegada del costamarfileño.

Así pues, además de Umtiti, Pjanic podría regresar al Olympique de Lyon, una salida por la que Laporta pedirá una cifra que ronde los 8 millones para evitar que el conjunto francés se eche atrás.