Toni Kroos abre a Florentino Pérez a plantearse la bomba anímica total contra Barcelona y City: Nº1

De la posibilidad de perder de una tacada a Luka Modric y al jugador germano surge una opción que anhelaba el FC Barcelona

Píenselo, no ya por la historia ni por el factor anímico, en el plano deportivo puede ser de un impacto devastador perder de una tacada a Luka Modric y Toni Kroos y sin embargo de cara a la temporada 24/25 es posible que pase, es más, puede incluso ser probable. Lo del croata lleva un claro síntoma hacia la puerta por su pérdida de minutos en partidos importantes, pero el jugador alemán tampoco confirma su continuidad, y eso enroca a la perfección con un descontento, uno que conocen bien en Barcelona.

Un centrocampista serio, contrastado y que saque la pelota jugada

Diferentes épocas, aunque coetáneas, y el mismo gen, por eso el Madrid, que no se ha metido en esta pelea, solo la sopesa, se abre a la posibilidad que Kroos (y Modric) puede forzar en Florentino Pérez si quedan vacantes en junio las dos posiciones que ocupan sendos legendarios futbolistas blancos, y esta no es otra que el gran sueño del Barcelona por delante de Ilkay Gundogan: Joshua Kimmich.

No es descabellado que pueda suceder. De un lado, Kimmich es uno de los tres mejores 5 del mundo, solo que a diferencia de especialistas defensivos como Casemiro o incluso Tchouameni, el alemán es un organizador reputado y un pasador excelso, además de ser un gran organizador, como Kroos -misma escuela- y un fantástico futbolista en lo táctico. Y a sus virtudes hay que unir su situación: acaba contrato en 2025, no quiere renovar por discrepancias con el club alemán y su salida en verano puede ahorrarle a Bayern que se vaya gratis nueve meses después. Por eso el City también lo quiere.

En cuanto al Madrid y dejando a un lado a Kylian Mbappé, gran objetivo del mercado, si se marchan Kroos y Modric tendrán que buscar un recambio más allá de Tchoaumeni y Camavinga, siendo Kimmich posiblemente el mejor futbolista posible para apuntalar la medular, es decir, un golpe de efecto al Bayern pero también a un Barça que, como hemos dicho, siempre tuvo el nombre del germano entre ceja y ceja pero cuyo precio se le antoja de una exigencia excesiva para su actual economía.