Ter Stegen lo humilla en Barcelona, pero no seguirá los pasos de Umtiti y Lenglet: giro de 180º

La directiva blaugrana cambia de parecer con el futbolista

Durante los últimos meses una de las premisas fijadas por Joan Laporta y Mateu Alemany en Barcelona ha sido encontrar una alternativa para Marc-André ter Stegen de cara a la temporada 23/24. Aunque la titularidad del guardameta alemán es innegable y Xavi Hernández seguirá apostando por él de forma sistemática, Iñaki Peña, el otro portero de la actual plantilla culé, finaliza contrato y, a tenor de su escaso protagonismo en el equipo, todo parecía encarrilado para que pusiera rumbo lejos de la Ciudad Condal con vistas a llegar a un club en el que poder disfrutar de un mayor grado de relevancia.

En este sentido, las altas esferas culés ya se habían hecho a la idea de que Peña sería, junto a Samuel Umtiti, Clément Lenglet o Sergio Busquets, uno de los primeros jugadores en ver la puerta de salida del Camp Nou conforme finalizase la presente campaña, pero la situación del canterano formado en La Masia ha dado un giro radical en las últimas horas y ahora está muy cerca de sellar un nuevo acuerdo con el club.

El Galatasaray, club al que ya salió cedido Iñaki Peña hace dos campañas, se abrió hueco entre su abanico de vías de futuro con la firme idea de hacerse de nuevo con los servicios del futoblista de 23 años, esta vez de forma definitiva, siendo este un destino que contaba con luz verde por parte del gran protagonista, pero recientemente Laporta ha entablado conversaciones con el canterano para diluir su idea de abandonar el Camp Nou para seguir perteneciendo a la disciplina blaugrana.

Peña es consciente de que, con Ter Stegen en el equipo, no disfrutará de un elevado grado de protagonismo y sus oportunidades se ceñirán a cubrir las posibles lesiones del alemán en partidos que apenas tengan trascendencia en la temporada, pero aun así está dispuesto a complacer el deseo de la directiva y extender su contrato con el equipo.

Cabe señalar, a tenor de lo mencionado, que este giro de 180º de la directiva viene incentivado por la complicada situación económica que sufre el club, algo que hubiera dificultado incorporar un portero que aceptase ser el suplente de Ter Stegen sin invertir una suma considerable de dinero.