El sueño de verano de Florentino Pérez se desvanece una vez más

El Real Madrid no le verá de blanco

Florentino Pérez ha tenido pocas obsesiones durante su carrera como presidente del Real Madrid. Pocos jugadores se le han resistido al presidente blanco. Karim Benzema es una de esos sueños que cumplió y a que día de hoy le sigue dando redito. Cristiano Ronaldo fue su promesa cuando llegó por segunda vez a la presidencia. La cumplió. Luis Figo fue su primera gran bombazo y uno de los fichajes más polémicos y comentados de la historia del fútbol.

Pero hay un jugador, una leyenda de la Premier que se le resistió y que sigue marcando la conciencia de Florentino Pérez. Se trata del canario David Silva.

El ex del Celta de Vigo estuvo pasando unas pruebas del Real Madrid cuando apenas era un juvenil. No las pasó. Dijeron de él que no estaba físicamente preparado para firmar por el Real Madrid. Era endeble y aunque con balón ya era una delicia, el Madrid buscaba jugadores con un físico más hecho para sus equipos de cantera.

Fue la primera vez que Silva recibió el no del Madrid. La segunda fue cuando, con Florentino ya en la presidencia y el jugador ya firmado, Mourinho prefirió desechar la opción de firmarle. No le convencía. Silva, despechado, se fue al City. En Manchester muchos le consideran como el mejor jugador de la historia del equipo citizen. Palabras mayores.

Este año acaba contrato y busca equipo. ¿Se ha planteado el Madrid su contratación? Sí. Pero ahora parece que el jugador es el que no ve con buenos ojos su fichaje. Quiere volver a LaLiga, pero quiere hacerlo en el Valencia.

Es, para él, su segunda casa y un lugar donde siente que es valorado. Florentino sabe que, a sus 34 años, tampoco puede hacer un esfuerzo brutal por el jugador. Debe dejarle marchar y olvidarse de él. Aunque siga soñando con su fichaje años después y se arrepiente de no haberlo hecho, sabe que ese sueño ya se desvaneció.

Siempre en la vida hay decisiones que nos duelen y nos atormentan, no ver a David Silva de blanco será una de esas cosas que perseguirán siempre a Florentino.