Se venga de Florentino Pérez: el crack que contacta con el Barça

Se la tiene guardada al Real Madrid

Eduardo Camavinga era colocado como uno de los objetivos prioritarios para el Real Madrid de cara a este verano. Zinedine Zidane está convencido acerca de su nivel y su potencial, y había pedido su contratación al precio que fuera. Y los ojeadores del club también habían dado el visto bueno a la operación, defendiendo que tiene unas cualidades excepcionales, y una madurez impropia de un chaval tan joven. Pero todo se ha enfriado en los últimos meses.

El internacional francés ha bajado sus prestaciones y no se parece en nada al crack que brilló en la pasada temporada con el Stade Rennais. Algo que ayudó a que se clasificaran a la fase de grupos de la Champions League, en la que han pasado de puntillas. Y también le llevó a ser convocado por Didier Deschamps para la selección campeona del Mundo en 1998 y 2018, jugando varios partidos como titular, e incluso, anotando una diana.

Por esa razón, Florentino Pérez ha decidido descartar, por el momento, su contratación. A sus 18 años, todavía está muy ‘verde’, y no pagará los más de 50 millones de euros que costaría su libertad. Sobretodo, viendo la terrible competencia que hay para hacerse con sus servicios, y teniendo en cuenta que no tendría un rol titular, ni mucho menos. A eso, hay que sumarle la más que probable salida de ‘Zizou’, su gran valedor, al que le queda realmente poco.

Camavinga está profundamente decepcionado, pues confiaba en dar el salto pronto, y el cuadro blanco es el equipo de sus sueños. Por eso, no ha dudado en tomarse la justicia por su mano, y vengarse, a su manera, del Madrid. Y no se le ha ocurrido nada mejor que ponerse en contacto con el Barça, pues su sueño es jugar en La Liga Santander, y lo hará sea como sea. Joan Laporta ha recibido su llamada, y allí, incluso podría tener un puesto en el once inicial.

Porque buscan un relevo para Sergio Busquets y Miralem Pjanic, y un socio de lujo para Frenkie de Jong, que se siente muy solo en la sala de máquinas.

Ojo.