Ronaldo Nazário prepara una trampa a su amigo Zidane: encerrona

El Real Valladolid visita al Real Madrid y viene con sorpresa

El Real Valladolid de Sergio González visita al Real Madrid este miércoles (21.30, hora española) con el cuchillo entre los dientes y dos promesas que le hace el presidente blanquivioleta, Ronaldo Nazário, a su homólogo blanco, Florentino Pérez, y sobre todo a su amigo y ex compañero de equipo en el Madrid Zinedine Zidane. La primera es la típica ratonera propuesta por el cuadro castellano, un equipo aguerrido y de los más complicados de doblegar; la segunda tiene que ver con un arma desconocida que puede acechar la portería de Thibaut Courtois.

Y es la del nuevo jugador pucelano Shon Weissman, que llegó al conjunto de la capital castellana con unos guarismos sensacionales y que sin embargo la pasada jornada se perdió el choque ante el Celta de Vigo (1-1) debido a la celebración judía del Yom Kippur. El jugador israelí, al más puro estilo Erling Haaland (jugador del Borussia de Dortmund, sensación de la Bundesliga y en la agenda del Real Madrid), viene con unas referencias en Austria que asustan.

Precisamente las que logró la pasada temporada en la liga austríaca al lograr hacer 30 goles en 31 partidos en la Bundesliga del país centroeuropeo, para un total en toda la temporada de 37 goles en 40 enfrentamientos entre Europa League, liga y copa austriaca (OFB-Cup). El futbolista nacido en Haifa aún no ha podido foguearse con fuerza en LaLiga, ya que solo ha disputado 55 minutos entre los tres partidos que llevan los de Ronaldo Nazário en la liga (Real Sociedad, Betis y Celta de Vigo), pero volverá al equipo en el choque ante el Madrid.

Con una defensa pétrea, las líneas muy juntas, las ideas claras sobra la salida al contraataque tras recuperación y con pocas concesiones en cada jugada, el Valladolid se presenta como un duro contrincante para un equipo merengue carente de gol y con muchas dudas. Si unimos a todo ello el empuje de Weissman, la ecuación que le sale a Ronaldo y Sergio, que ya rascó dos puntos del Bernabéu la pasada temporada (1-1), con la visita del Pucela a Madrid es la de un adversario de los merengues muy incómodo. Y en el peor momento, ya que los blancos, como decimos, están lejos de alcanzar velocidad de crucero.