Real Madrid y Barcelona ponen sus ojos en el entrenador de moda

La sensación de LaLiga apunta alto y no descarta absolutamente nada

Andoni Iraola es el entrenador de moda en LaLiga. Su Rayo, con 20 puntos en 14 partidos y que todavía está invicto en su estado, Vallecas, está siendo el equipo revelación y un conjunto claramente de autor. El entrenador vasco ha sabido dar con la tecla en su actual equipo y lleva camino de temporada de récord con uno de los modestos del fútbol español.

El ex jugador del Athletic reúne varias características que lo hacen enormemente atractivo para equipos más potentes: es joven (39 años), comunica muy bien y tiene un temperamento muy calmado cuando la situación lo requiere (tan solo una expulsión como entrenador y ninguna como futbolista) pero con el carácter suficiente para transmitir las ideas a sus pupilos.

Con todo ello ha logrado formar un equipo, este Rayo Vallecano, que tras un ascenso se está consolidando como la revelación. Es evidente que en Bilbao no tardará en sonar como opción clara al banquillo del Nuevo San Mamés. Pero el Iraola entrenador puede que vaya más allá de la Ría de Bilbo, algo que como futbolista solo hizo en su última temporada y no en España, la que jugó en el New York City F.C.

Ahora Iraola quiere ir paso a paso. Sabe que en este mundo del fútbol todo sube muy rápido, pero también que desciende a la misma velocidad cuando las cosas no salen. En el Real Madrid y en el Barcelona han puesto un ojo en él y seguirán muy de cerca su evolución porque el fútbol que propone les ha gustado, y mucho. Al Barcelona le ganó en Vallecas con un muy buen partido y ayer en el Bernabéu su Rayo fue capaz de reponerse al 2-0 y provocar que los bancos terminasen pidiendo la hora, casi nada.

Puede que, si las cosas siguen igual de bien, Bilbao sea su siguiente parada, pero también parece ser que esa no será su última parada. Iraola apunta muy alto y los dos grandes del fútbol español ya le siguen la pista. Además, está la selección, que Iraola conoció como futbolista pero donde nunca pudo disputar un gran torneo. El tiempo dirá.