Pedri, ko hasta 2022, da la razón a Xavi y a sus despidos fulminantes

En el Barcelona están muy preocupados con este asunto que deberá frenar Xavi y su equipo

Lo que acaba de suceder con Pedri en el Fútbol Club Barcelona no es nada nuevo en Can Barça. El futbolista canario ha recaído de su lesión justo la semana en la que estaba prevista su vuelta a los terrenos de juego tras dos meses fuera del verde en competición oficial.

Su recaída le apartará casi con total seguridad ya tanto de LaLiga como de la Champions League hasta el próximo año 2022, por lo que Xavi tendrá que empezar su etapa como entrenador sin una de las grandes promesas que parecía ya consolidado en la primera plantilla.

El caso es que esta recaída de Pedri no es nueva en el club, puesto que ha visto como en el último año compañeros del canario como Ansu Fati u Ousmane Dembele han visto ampliados los periodos iniciales de lesión hasta límites insospechados.

Es por ello que una de las primeras peticiones de Xavi cuando aterrizó el Barcelona el pasado 8 de noviembre fue cesar al jefe de fisioterapia del primer equipo, Juanjo Brau, el cual llevaba ya casi dos décadas en el cargo y parecía estar consolidado en la institución azulgrana. Xavi Hernández pidió relevarle junto al que era el preparador físico, Albert Roca, que ha sido sustituido por Iván Torres.

El nuevo y flamante entrenador del Barcelona tenía claro que había cosas que no se estaban realizando del todo bien en la parcela médica y física de la primera plantilla y la nueva recaída de Pedri ha venido a darle la razón. En la directiva están muy preocupados con este asunto y ya le pidieron a Xavi en las negociaciones de su contrato que una de las parcelas que debería mejorar, además de la situación deportiva, sería el asunto lesiones y las recaídas.

Ahora, con la última de Pedri, se espera que se ponga fin a uno de los puntos que está minando las pocas opciones que tiene el primer equipo de sumar algún título este año. Si ya es complicado lograrlo con una plantilla de nivel muy inferior al habitual, se atisba imposible hacerlo con un constante ir y venir de lesionados y recaídas semana tras semana.