Nuevo lío con Bale para Zinedine Zidane ¡Atentos a esto!

El técnico está tranquilo

Este fin de semana vuelve la realidad liguera para el Real Madrid y con ello también la presión y la necesidad. Sin bien estas dos características nunca se esfuman de la cabeza de un futbolista y un entrenador del cuadro blanco, la cita del próximo sábado en el Santiago Bernabéu (16.00, hora española) es un reto de altura, primero por el rival, el Sevilla (cuarto con 35 puntos, a cinco del Madrid), pero segundo por la resaca de la Supercopa y el lío que se avecina en el once con la recuperación de efectivos. El primero, como no, con Gareth Bale.

El futbolista galés se perdió la Supercopa de España por unos problemas físicos y pese a que estaba recuperado para la final ante el Atlético de Madrid, Zidane prefirió confiar en los que consiguieron doblegar con lucidez y brillantez al Valencia y le dejó en la capital de España. Pues bien, ese gesto no le sentó bien al británico, que quería jugar otra final y ser protagonista (las cuales, dicho sea de paso, no se le dan mal: ha marcado en la final ante el Atlético, Liverpool y Barcelona).

Y eso tiene un pase, pero es que ahora Zizou, que ha visto la luz (al menos hasta la vuelta de Eden Hazard y Karim Benzema, a todas luces insustituibles) sobre la pizarra con los cinco centrocampistas, va a apostar en la trascendental cita ante los hispalenses por los mismos que jugaron y ganaron en los penaltis al conjunto colchonero, lo que deja fuera de inicio a Bale. El Expreso de Gales pensaba que sería de la partida sin embargo esperará desde el banquillo su oportunidad.

Y puede que no llegue, ya que el francés ahora está por la labor de dar minutos a Rodrygo Goes y Vinicius Junior. Bale sigue siendo un jugador con unas cualidades tremendas y ha respondido con profesionalidad cuando ha jugado, pero para el míster galo tiene que esperar su sitio como el resto. Otra cosa es que el galés lo haga de forma tan armónica. Puede presentarle problemas a Zidane si este decide dejarle demasiado en el banquillo y ya sabemos lo importante que resulta para el francés la armonía. Aun así, no se va a doblegar y Zidane pondrá lo que él considere.