Nuevo dúo para el Wanda para nutrir a Benzema: el futuro ha llegado

El Real Madrid llega al derbi madrileño con matrícula de honor pero con hambre

Que el Madrid sea ya campeón de LaLiga (y la Supercopa de España) y que esté en la final de París, donde se jugará el 28 de mayo la Champions League ante el Liverpool de Jürgen Klopp, no impide que pueda intentar amargarle el final de campeonato a sus más duros adversarios, entre los que ha estado y está el Atlético de Madrid, cuyos próximos partidos decidirán si entra a formar parte de los cuatro equipos con derecho a jugar la Liga de Campeones la temporada que viene. Y en el derbi, Benzema y Vinícius tendrán nuevo dúo para nutrirles de balones.

Antes de entrar a comentar quién puede ser la pareja creadora de la medular merengue para el choque del Wanda Metropolitano (domingo, 21.00, hora española) hay que resaltar que quizá Vini deje hueco en el once a Rodrygo si finalmente Carlo Ancelotti se decide por repetir el 4-4-2 formado ante el City, pero lo que sí parece claro es que hay dos futbolista que se han ganado la titularidad en el choque: Dani Ceballos y Eduardo Camavinga.

Con Benzema en un estado de forma envidiable y pendiente de seguir agrandando sus registros goleadores para apuntillar el Balón de Oro, unido al hecho de que ni Mariano Díaz ni Luka Jovic son de la confianza de Carletto, todo hace indicar que el francés estará en el 11 del italiano, que formaría en ataque veremos si con Vini o Rodrygo en la izquierda y una línea de cuatro por detrás, donde Casemiro, Fede Valverde, el joven futbolista francés y el ex del Betis completen la formación.

Con ello, Carletto conseguirá dos cosas: una, dar descanso a Modric y Kroos, que bien se lo han ganado; pero la otra tiene que ver con empezar a rodar un dúo, el formado por Ceballos y Camavinga, que será decisivo en la campaña 22/23, donde se espera más minutos para el primero y un paso al frente en la titularidad para el ex del Rennes. Asimismo, con estas dos piezas el Madrid gana en el Wanda más control de balón, despliegue y verticalidad, todo ello con una clara intención: ganar.