Ni Courtois se esperaba este giro de 180º: por detrás de Nacho y Alaba, sorpresón ante el Valencia

Carlo Ancelotti vuelve a tener una gran duda que parecía erradicada

Del partido de la Champions League disputado por el Real Madrid ante el Sporting de Braga el pasado miércoles se pudieron extraer varias notas positivas, como la actuación de Brahim Díaz y el golazo anotado por Rodrygo Goes, pero en los instantes previos al encuentro se produjo un contratiempo que, por suerte, no tuvo consecuencias fatales: la lesión de Kepa Arrizabalaga.

El guardameta vasco, quien se ha adueñado de la portería desde que llegó al club en el pasado mes de agosto como recambio exprés para Thibaut Courtois, sufrió un percance en el calentamiento del partido que le impidió disputar el mismo, tal y como así había estimado oportuno Ancelotti.

Contra todo pronóstico, el italiano no tuvo otro remedio que apostar por Andriy Lunin, quien no disputaba ni un solo minuto con el equipo desde el pasado choque liguero ante el Almería y, solo necesitó unos instantes el portero ucraniano para reivindicarse de la forma más convincente posible: deteniendo el penalti cometido por Lucas Vázquez.

Amén de esta meritoria intervención, Lunin se mostró muy solvente durante todo el partido y, aunque es cierto que no tuvo excesivo trabajo tras detener esa pena máxima, sí que ha conseguido algo que parecía imposible a tenor de lo presenciando en el Real Madrid durante los últimos dos meses de temporada: reavivar las dudas de quién debe ser el portero titular cuando Kepa Arrizabalaga se recupere su percance físico, un percance que no parece grave, pero que impidió al español participar en el choque de Champions.

Por ello, y aún a la espera de conocer cuál será el alcance de esa lesión muscular, ante el Valencia será Lunin el futbolista que se ubique por detrás de Nacho Fernández y David Alaba. El Real Madrid viene de mostrar una pobre imagen en el campeonato liguero ante el Rayo Vallecano y, habiendo cedido el liderato, la labor de estos tres jugadores será elemental para lograr un resultado satisfactorio y despejar las dudas originadas en el derbi madrileño del pasado domingo.

Es más, si Lunin logra cuajar una actuación tan admirable ante el Valencia como lo hizo ante el Braga, metería en un aprieto a Ancelotti con Kepa Arrizabalaga como gran perjudicado, pero una duda que dejará de existir conforme Courtois regrese a los terrenos de juego en el tramo final del curso.