Leo Messi habló y suelta la bomba que le saca del Barça: por eso se va

El argentino tiene una razón de peso

Leo Messi no es un jugador extranjero cualquiera en el Barça. No es un crack mundial que llegó a un club gigante. No. Messi es un jugador sudamericano que creció y se formó en las categorías inferiores del FC Barcelona y, por tanto, entiende la entidad azulgrana y la percibe suya, se siente parte de ella, pero no le va la situación actual ni le gusta llevar el brazalete de capitán en estas circunstancias, de hecho tiene un motivo para alejarse en junio de la entidad de Can Barça. Uno de mucho peso.

Al final, el mejor Barça de todos los tiempos fue el de Messi, pero el de Leo con Xavi Hernández, Andrés Iniesta –ambos capitanes antes que él- incluso Neymar Júnior, Ronadinho o Luis Suárez. Triunfó en varias etapas del Barça, con el fútbol explosivo de Frank Rijkaard, el control de Pep Guardiola o el vertiginoso de Luis Enrique, pero en todas ellas había un denominador común que Messi ahora no encuentra.

Y lo dejó entrever en la entrevista con Jordi Évole, no le quedan apoyos en la plantilla, amistades, tanto en lo personal como en lo deportivo. Es cierto que todavía son parte de la entidad culé jugadores de mucha cercanía con el 10 blaugrana como Sergio Busquets o Jordi Alba, pero son los últimos resquicios de una época en retroceso, en decadencia. Messi siente que desde que heredó el brazalete de capitán, todo aquello es parte del pasado. 

Así, los títulos y los éxitos han volado con el 6 y el 8, también con el 9 charrúa y el 11 brasileño, y tantos otros, y lo peor de todo para Messi es que no volverán. El club está en dificultades económicas y es el momento de partir, de arrancar una nueva etapa en otro lugar, la última posiblemente, fuera del FC Barcelona, para que su actual situación, la del Barça de Messi (de capitán) no sea recordada como un fracaso por delante de sus éxitos como ejecutor del Barça de Guardiola, de Iniesta, de los Xavi, Pujol, Dani Alves, el que quieran de aquellos. Todos esos se han ido ya y no queda demasiado de aquella excelencia. Es hora de partir.