Le ningunearon, Zidane y Florentino le salvan, y es el jefe del Madrid

Benzema se convierte en el primer capitán del Real Madrid tras el adiós definitivo de Marcelo

Si  hay alguien que ha brillado con luz propia esta temporada en el Real Madrid, ése ha sido Karim Benzema. El delantero francés ha liderado al conjunto blanco en un año donde se ha terminado proclamando campeón de Liga y de la Champions. Y lo ha hecho portando el brazalete de capitán en la mayoría de los partidos, ‘status’ que ahora le corresponde definitivamente tras la salida 16 años después del que, pese a su poco protagonismo, ostentaba ese cargo, Marcelo. El brasileño fue quien se llevó todas las fotos al levantar los títulos del presente curso, testigo que ahora recogerá Benzema.


Y es que no hay que olvidar que la historia del ex del Lyon en el Real Madrid no tuvo su mejor inicio. Con Mourinho en el banquillo y con el ‘Pipa’ Higuaín como competidor por el puesto, el entrenador portugués se decantó por el argentino hasta el punto de hacer público su poco gusto por Benzema como delantero. La falta de garra y de contundencia fue el motivo que en ese momento estaba condenando al atacante francés a plantearse su futuro dado el desplante de su propio técnico ante los medios.


Fue el cambio de entrenador y también la confianza de Florentino, lo que llevó a que Karim resurgiera. Ancelotti llegó con Zidane de segundo, y posteriormente con ‘Zizou’ al frente fue cuando terminó de encontrar esa química que hizo explotar al delantero galo. Por su parte, Florentino nunca perdió la fe en su gran apuesta del año 2009 cuando desembolsó 35 millones de euros en el traspaso más caro hasta ese momento en el fútbol francés. Incluso la salida de Cristiano Ronaldo, influyó de manera notable en el rendimiento de un Benzema que rompió a meter goles y a justificar por fin que se trataba de uno de los atacantes más completos de Europa.


El máximo goleador de la Champions esta campaña con 15 dianas, recibe de esta manera, a sus 34 años, el reconocimiento simbólico que otorga llevar el brazalete de capitán. Algo que el francés tratará de honrar en el campo como el gran jugador que está demostrando ser.