Las tres lecciones del Barça que Vitor Roque le cuenta a Endrick sobre su llegada al Real Madrid

El delantero del Barça, que no estará ante el Granada, hace balance

Vitor Roque aún se está adaptando al Barcelona y aunque ya han llegado los goles, concretamente dos, lo cierto es que la competencia en el seno del FC Barcelona, la competición española y aspectos del juego todavía se le atragantan, y esa es una lección que el brasileño puede ir dándole a su compatriota y homólogo en el Real Madrid Endrick, que lógicamente mira con lupa la evolución del punta blaugrana.

Apenas sí se llevan unos meses entre el crack del Barça y el que está por aterrizar en LaLiga EA Sports por parte del Madrid, sin embargo, hay muchas similitudes, entre ellos, para empezar que son dos de las más grandes joyas del fútbol brasileño y por tanto potenciales cracks del futuro, pero es que además pasan por ser dos de las más inmediatas esperanzas en los dos equipos más fuertes de España y parte de Europa. Por eso Vitor Roque es un espejo en el que mirarse para Endrick.

Velocidad de la competición

Una de las lecciones que está aprendiendo Roque en la liga española con respecto a la brasileño y que ya le ha costado varios disgustos es la velocidad de circulación de la pelota, muy superior en España. También el ritmo, mucho más alto y exigente.

Gol, un bien preciado

Podría parecer que hacer gol en el Barça o el Real Madrid es más sencillo que en el Atletico Parannaense o el Palmeiras pero nada más lejos de la realidad, lo primero porque jugar en los dos gigantes de LaLiga es mucho más complicado, pero también porque las defensas y los sistemas de los equipos son más ordenados y con unos automatismos más complicados de desactivar.

Agresividad y concentración

Y si sube el nivel físico, de circulación y la competencia también lo hace el del juicio de las acciones, es más, la agresividad de Roque ya le ha costado varias cartulinas, entre ellas una roja que le impedirá estar ante el Granada. Y esa es una gran advertencia para Endrick, que también entra muy fuerte: el nivel de concentración en LaLiga debe ser pleno, máximo, lo que implica saber controlar las emociones.