La Masía reniega de Laporta: tortazo con el relevo ideal de Jordi Alba

El jugador se aleja cada vez más de un posible retorno al Camp Nou

Alejandro Grimaldo es uno de los nombres que aparecieron en la agenda del FC Barcelona durante el pasado mercado de traspasos veraniego. La idea de Xavi Hernández de desprenderse de Jordi Alba para oxigenar masa salarial y librarse de un futbolista cuyos mejores años ya pasaron situó al lateral formado en La Masía como el plan B ideal para el capitán culé.

No obstante, Alba finalmente desestimó la posibilidad de salir cedido al Inter de Milán y el club apostó por Marcos Alonso dadas las facilidades ofrecidas por el Chelsea para finiquitar la salida del jugador madrileño.

Eso sí, ni mucho menos esa idea de desvincular a Jordi Alba ha desaparecido del proyecto y, aunque el jugador tiene contrato hasta 2024 con la entidad, podría salir del club el próximo verano para dejar de ser una carga tanto deportiva como económica. La irrupción de Alejandro Balde ha terminado por relegar al ex del Valencia a un rol secundario y la presencia del mencionado Marcos Alonso está repercutiendo aún más en su minutaje.

Sin embargo, Laporta ha recibido una noticia muy negativa para sus intereses de futuro ya que el propio Grimaldo, quien finaliza contrato en 2023 con el Benfica, se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios del Nápoles para reforzar su plantilla. El proyecto del conjunto italiano está en pleno auge y, si ayer informamos en Don Balón el deseo de la directiva de renovar a Kvaratskhelia y Kim-Min Jae para blindar el mismo, la llegada del defensa valenciano supondría un exponente más en este ascenso meteórico que está protagonizando el cuadro dirige por Luciano Spalleti.

Aunque la tentativa culé se presentaba definitiva para convencer a Grimaldo dado su pasado en La Masía y su vinculación con el club, hay un factor determinante que podría frustrar el plan de Laporta para reforzar el lateral izquierdo ante la más que probable salida de Jordi Alba. La presencia de Balde implica que Grimaldo se enfrentaría a una durísima competencia por hacerse hueco en los planes de Xavi, algo que podría saldarse con un rol que actualmente no es el que busca el jugador de 26 años.

De ahí que el Nápoles, un club en el que sí que disfrutaría de sumo protagonismo desde el primer momento, haya entrado en escena para finiquitar un culebrón que podría saldarse con un gran movimiento a coste cero y, en consecuencia, con un duro varapalo para la casa blaugrana, especialmente si Alonso no renueva su contrato con el Barça (también expira en 2023).