La gestión de Bartomeu castiga a Laporta de nuevo: tortazo de Coutinho

El presidente culé sigue pagando las consecuencias de las decisiones de Bartomeu

De sobra es conocido el despropósito ocasionado por Josep María Bartomeu durante su estancia en la presidencia del FC Barcelona. Sus decisiones siguen pasando hoy en día factura a Joan Laporta y, aunque el técnico catalán ha logrado encauzar la resurrección económica del club, todavía hay problemas que solucionar a este respecto: el más grave, Philippe Coutinho.

El jugador llegó a la Ciudad Condal en el año 2017 a cambio de 135 millones de euros, pero sus prestaciones con la elástica blaugrana -ni de lejos- se han acercado a lo esperado. Fruto de ello el jugador salió cedido en 2019 al Bayern Múnich y el verano pasado al Aston Villa, club que ha protagonizado otro revés para Laporta. Sus primeras apariciones con el conjunto dirigido por Steven Gerrard fueron excelsas y en solo un mes el técnico inglés dejó entrever su deseo de ejecutar la opción de compra por 40 millones incluida en el acuerdo de préstamo, pero el rendimiento del carioca ha ido cayendo en picado hasta provocar un cambio radical en el deseo del exjugador del Liverpool.

Es cierto que Coutinho sigue acaparando una gran cantidad de minutos, pero su incidencia en el juego ha bajado notablemente y eso lo está acusando de forma catastrófica el Aston Villa, que ahora más que nunca ha despejado esa idea que resultaría una gran noticia para Laporta y para Xavi Hernández. Si algo ha dejado claro el entrenador barcelonés durante su estancia al frente del vestuario de Barça es que el mediapunta sudamericano no tiene hueco en sus planes, por lo que su regreso el próximo verano supondrá otro problema más para la directiva ya que tanto el presidente como el técnico contaban con esa cantidad para poder reforzar otras posiciones en el equipo.

A colación de esto cabe mencionar que son pocos los equipos que han mostrado interés en el futbolista durante los últimos meses dado que su elevado salario, 13 millones netos por campaña, no han hecho balance a su rendimiento sobre el terreno de juego, por lo que se trata de una inversión sumamente arriesgada.

Así pues, tras conocer la decisión del conjunto inglés, Laporta tendrá que lidiar con un problema que parecía totalmente solventado.