Giro de 180º en el sacrificado para salvar a Raphinha: Joao Félix se ‘carga’ a dos decepciones culés

El delantero culé salvó los muebles y se ha convertido en una pieza fundamental para Xavi

El Barça llegaba a Cádiz con una de las misiones más complicadas de toda la temporada. Y es que, después del gran partido de ida ante el PSG, había que volver a la normalidad por un momento y afrontar un duelo clave en liga, mientras la cabeza de todos los culés estaba más puesta en la visita de los parisinos del próximo martes que en el propio duelo ante los gaditanos.

Todo ello llevó a Xavi a apostar por un once inicial plagado de suplentes donde destacó una delantera inédita formada por Joao Félix, Vitor Roque y Ferran Torres, los cuales, más allá de la obra de arte del luso en el primer y único gol de los culés, no aportaron nada destacable la ofensiva culé. Y es que, si no fuera por la genialidad de un Joao Félix, que, como de costumbre, tuvo una aparición salvadora estelar, el Barcelona se hubiera ido de Cádiz con un empate a cero más que merecido.

El sacrificado de París se salvó en Cádiz

Después del grandísimo partido de Raphinha en la ida ante el PSG, en Barcelona tenían cada vez más claro que si había un sacrificado en la delantera del Barça, ese iba a ser Joao Félix. Sin embargo, el luso ha demostrado que, pese a veces aparecer en cuentagotas, sus destellos han regalado varios puntos esenciales para que el Barça esté segundo en liga, algo que no pueden decir otros delanteros como Ferran Torres o Vitor Roque.

 

Ante esta situación, el choque ante el Cádiz hizo evidente que ni el valenciano ni el brasileño son jugadores que deciden partidos cerrados y complicados como el del sábado. Convirtiéndo así a Joao en una pieza mucho más interesante que Roque y Ferran, pues siempre conviene tener en el arsenal a un jugador como el luso, que sea capaz de desatascar cualquier partido gracias a un talento top mundial, algo que los otros dos no pueden ni soñar en hacer.

Así pues, Joao Félix, ha pasado de ser, en cuestión de pocos días, el que parecía que iba a ser el sacrificado número uno para la continuidad de Raphinha, al otro gran candidato a seguir de blaugrana gracias a una aparición mágica que ha regalado tres puntos de oro al Barça.