Florentino y el Barça lo saben: crisis deportiva y adiós a los cracks

Los dos mejores clubes de España atraviesan una mala época

Quién se podía imaginar que, a estas alturas del mercado de fichajes, Real Madrid y FC Barcelona, dos de los clubes con más presupuesto del mundo y dos de los clubes más atractivos a la hora de crear interés en los jugadores, se iban a presentar en la primera jornada de liga con ceromil cerocientos millones invertidos en fichajes en este mercado veraniego.

Sí, suena contradictorio, pero el fútbol a veces no es justo y ambos clubes atraviesan una época de déficit económico que está privando a sus aficionados de ver como llegan nuevos jugadores para reforzar las plantillas

Por un lado, el Real Madrid solamente ha podido recuperar de su cesión al noruego Martin Odegaard, un jugador que ya pertenecía al club pero que el último año ha estado jugando en las filas de la Real Sociedad. Pese a que son varios los nombres que han sonado fuertemente para vestir de blanco esta temporada -Tiemoué Bakayoko, David Alaba, Edinson Cavani, Eduardo Camavinga o el propio Luis Suárez- de momento ninguno de ellos ha comprometido su firma.

Del mismo modo, pero a unos kilómetros al noreste, el FC Barcelona atraviesa una situación similar. Tras el espantoso ridículo que evidenció el equipo en el último partido de la temporada pasada frente al Bayern de Múnich, Josep María Bartomeu hizo entrever que llevaría a cabo una reestructuración deportiva de la plantilla para tratar de revertir la situación en la que lleva sumido los últimos años el club. Con la llegada Ronald Koeman al banquillo culé, las esperanzas depositadas en él se han ido minando al mismo tiempo que los refuerzos no llegan. El único jugador que ha aterrizado en la ciudad condal es el bosnio Miralem Pjanic, un refuerzo que puede resultar de gran interés de no haber sido porque ha llegado a Barcelona a cambio del traspaso de Arthur Melo, uno de los mejores jugadores de la plantilla y uno de los futbolistas más queridos por la afición blaugrana.

No obstante, al igual que en Concha Espina, muchos nombres han atravesado las oficinas del Camp Nou -Memphis Depay, Giorginio Wijnaldum, Thiago Alcántara o Eric García, entre otros- pero ninguno ha terminado por estampar su firma. La competición regular está a punto de comenzar y se prevé que, si las cosas no cambian en este tramo final de la ventana de fichajes, la temporada puede ser una debacle deportivamente a nivel de títulos para ambos conjuntos.

La paciencia de las estrellas de las dos entidades se está acabando y puede ser el principio del fin para una era que ha dominado Europa la última década. Solamente Florentino y Bartomeu tienen la llave para salir del laberinto en el que han sumergido su gestión en los últimos años.