Florentino Pérez tuvo buen ojo: este fichaje no era un buen negocio

Estuvo cerca de llegar al Real Madrid

Timo Werner volvió a ser protagonista en la final de la Champions League, pero no por algo positivo, ni mucho menos. Y es que, como en las semifinales, desperdició un gran número de ocasiones claras, que bien pudieron costar el título al Chelsea. Al final, tuvo que aparecer Kai Havertz, para, con algo de fortuna, adelantar a los suyos frente al Manchester City de Pep Guardiola. Al final, el marcador no se movió, y los de Thomas Tuchel pudieron celebrar por todo lo alto.

Pero eso no ha evitado que el internacional germano reciba un buen número de críticas, y todas, justificadas. Porque ha hecho una campaña realmente discreta, y, a pesar de eso, lo ha jugado absolutamente todo. Llegó con grandes expectativas, y siendo uno de los máximos realizadores de la Bundesliga, pero la realidad es que en la Premier League está teniendo una adaptación compleja. Y sus cifras y sus números no engañan, y hablan por sí solos.

12 tantos y 15 pases de gol suma entre todas las competiciones, unos datos bastante mediocres, teniendo en cuenta que ha jugado 52 choques. No ha sido la referencia ofensiva de los ‘blues’, que ya están buscando a otro ariete, y por eso se han interesado en Erling Braut Haaland, del Borussia Dortmund. Florentino Pérez, mientras, festeja no haber fichado en su momento al ex de VFB Stuttgart y RB Leipzig, pues estuvo muy cerca de hacerlo.

Por apenas unos 50 millones de euros, tenía en su mano la oportunidad de llevarse al alemán, que era una de las gangas del mercado. Pero rechazó la operación, y frustró su desembarco en el Real Madrid, lo que le costó un buen número de críticas. Al final, ha quedado demostrado que no se equivocaba, y que lo mejor que podría haber hecho era eso. Eso si, Werner todavía es muy joven, tiene 25 años, y está a tiempo de volver a cerrar bocas.

Comenzando por la Eurocopa, donde se presume como titular indiscutible, y se espera que sea la referencia ofensiva de la selección de su país.

En Stamford Bridge no le perderán de vista.