‘Es el nuevo Eto’o’: Barça y Real Madrid apuntan un nombre propio

Es una promesa comparada con el camerunés

Samuel Eto’o fue uno de los mejores delanteros de este siglo, en especial, durante la primera década. Porque fue una de las estrellas de La Liga Santander, tanto en las filas del Real Club Deportivo Mallorca, donde dio el salto al estrellato, como luego, en el Barça, donde se consagró como estrella. Y allí se convirtió en leyenda y mito del club, y uno de los cracks más importantes de su historia, ganando muchos títulos, entre ellos, dos Champions Leagues.

Luego, llegó su traspaso al Inter de Milán, a cambio de Zlatan Ibrahimovic, donde coincidió con José Mourinho. Y volvió a ofrecer un gran nivel, y conquistar otro triplete, el segundo consecutivo en su carrera, siendo el único jugador que ha conseguido hacer eso. Después, comenzó su aventura por el Anzhi ruso, el Chelsea, el Everton, la Sampdoria, el Konyaspor y el Antalyaspor turcos, el Qatar SC… antes de colgar las botas, hace justo un año.

Será muy complicado volver a ver algún día a un ariete de sus características, con su olfato goleador, su velocidad, su potencia, su presencia, el respeto que generaba a la zaga rival… para muchos, es el mejor jugador africano que ha habido nunca. Otros, le colocan por detrás de Didier Drogba o de George Weah, pero lo cierto es que ha marcado un antes y un después. Y en Camerún, sueñan con tener a otro crack de su repercusión mediática.

Pero se dan por satisfechos con que sea, al menos, la mitad de lo que fue en su día Eto’o. Y ya se frotan las manos con Ignatius Ganago, que está siendo una de las sensaciones en este arranque de la Ligue 1, marcando tres goles y dando una asistencia en cuatro encuentros. Se ha erigido en la gran esperanza del Lens, un recién ascendido, que fue capaz de vencer al Paris Saint-Germain en la primera jornada, y que se encuentra en una sorprendente cuarta plaza.

A sus 21 años, llegó este verano procedente del Niza, a cambio de seis millones de euros. Y Barça y Real Madrid ya le han echado el ojo.

No le perderán de vista.