Enamoró a Raúl, Florentino Pérez lo malvendió y ahora es un crack español mejor que Brahim Díaz

El conjunto blanco está viendo como uno de sus canteranos estrella brilla con luz propia

Cuando un equipo grande deja salir a un canterano, siempre se la juega en cierta manera. En este caso, el Real Madrid hizo una apuesta con Sergio Arribas, la de dejarlo crecer fuera de Chamartín para que se convirtiera en el gran jugador que su potencial promete que puede llegar a ser. En este sentido, con el Real Madrid Castilla estancado en Primera RFEF y el talento del canterano pidiendo a gritos jugar en primera, los blancos optaron por vender el jugar al Almería, sin perder el control sobre él, pero aceptando un traspaso.

Florentino ya se ve igualando ofertas

Con Sergio Arribas brillando con luz propia en el Almería, la realidad es que pocas cosas hacen pensar que el Real Madrid no debería recuperar a su joven talento. El español es un jugador diferente y que, pese a su inexperiencia, ha tomado las riendas de un equipo muy debilitado, para regalarle goles y puntos.

Así lo hizo ante el Valencia, en un partido donde los suyos perdían por 0-2, fue capaz de anotar los dos tantos de los andaluces para retener, al menos, un punto que podría acabar valiendo oro en la lucha por la salvación. Y es que, en esa zona de la tabla, todo suma, incluso un punto sacado de la nada y por obra de un Arribas que ya es decisivo pese a haber jugado muy pocos minutos en LaLiga.

Ante esta realidad y, con todo apuntando a que el crecimiento del madrileño es imparable, Florentino Pérez puede ir preparando los millones si quiere retener al jugador, sobre el que no tienen opción de recompra, sino un derecho de tanteo, es decir, la capacidad de igualar cualquier oferta que llegue por el jugador.

Raúl acertó de pleno con su estrella

Arribas era el jugador franquicia de Raúl González en el filial blanco, el ahora jugador del Almería era una pieza básica para el esquema de un Raúl que proyectó a su joya hasta el primer equipo, algo en que no creyeron ni Ancelotti ni Florentino Pérez, que pese a las grandes proyecciones que se hacían con Arribas, optaron por darle salida en forma de traspaso y a cambio de ocho millones de euros. Un precio ridículo, teniendo en cuenta lo que se está pagando en muchos equipos por jugadores de un potencial y experiencia similares.

Además, abe destacar que en verano, los blancos ficharon a un jugador muy similar a Arribas, Brahim Díaz regresó a la capital para ocupar una plaza que el mismo canterano pudo haber ocupado sin necesidad de recuperar a nadie de fuera, una decisión que, en vistas del poco protagonismo de Brahim, es más que dudosa.