El Barça lo mancilló, no fue Laporta: Xavi salva el honor de Iniesta

El número 8 de la leyenda de Fuentealbilla pasa a ser de Pedri después de un tiempo sin dueño digno

El FC Barcelona sigue en la búsqueda de volver a ser eso de lo que siempre presumía y venía sin poder hacerlo, ser más que un club. Tras tiempos convulsos, la llegada de Laporta y sobre todo de Xavi están desembocando en un crecimiento no sólo deportivo, sino también de cuidado de los valores y los detalles que anteriormente con Bartomeu se estaba perdiendo. La idea de juego del equipo ha vuelto a ser la de hacer disfrutar al socio, y en esas alguien fundamental para ello no es otro que Pedri, que ha sido de nuevo reconocido por el Barcelona recibiendo nada menos que el dorsal 8 de Iniesta.


Y es que a la vista de todos está el espectacular rendimiento que el canario le ofrece al conjunto azulgrana. Con una extraordinaria primera temporada donde cuajó a la perfección con la idiosincrasia del club y donde fue el jugador con más partidos disputados, las lesiones aparecieron en la segunda, donde ya con Xavi, el ya ex número 16 siguió siendo clave a pesar de ello. El técnico de Terrasa no se cortó en ningún momento reconociendo que estaba ante lo más parecido a Iniesta que había visto en su vida. Algo a lo que también contribuyó Luis Enrique dándole la manija de la selección en la gran última Eurocopa que completó España.


Atrás ya queda la anterior etapa de Bartomeu, donde la falta de tacto en ese tipo de efemérides terminó, junto con los ya conocidos problemas económicos, en la dimisión del ex presidente azulgrana. El poco acierto en los fichajes durante aquella etapa, provocó que nadie se alzase con el reconocimiento de sucesor de Iniesta, pues hombres como Arthur Melo o Miralem Pjanic no soportaron el peso de llevar el número 8 a la espalda fracasando con el paso del tiempo. Tan sólo la llegada de Dani Alves en invierno de este año pudo hacer honor a ese dorsal que ya Xavi empezaba a cuidar como si del 6 suyo se tratase.


Un número que ahora pasa a ser del hombre llamado a liderar una nueva etapa deseosa de éxitos del Barcelona, Pedri González.