Cristiano y Simeone se cansan de esperar y Florentino le tira caña

Su futuro está más en el aire que nunca

Estalla la batalla final entre la Juventus de Cristiano Ronaldo y el Atlético de Madrid del Cholo Simeone en la lucha por el fichaje de Luis Suárez. El delantero uruguayo está siendo un quebradero de cabeza en este mercado veraniego y, aunque varios equipos estaban muy interesados en pescarle, han disminuido notablemente sus opciones de abandonar el FC Barcelona.

Todo comenzó con la famosa llamada que realizó Ronald Koeman a Suárez nada más ser nombrado nuevo entrenador del club. Tras comunicarle que no contaba con él de cara a esta temporada, Suárez se puso en la mira de los mejores equipos europeos. Pese a que en un primer momento fue la Juventus que estaba muy cerca de hacerse con sus servicios, las diferencias económicas que existían a la hora de cerrar el traspaso han diluido el interés de los bianconeri.

Con CR7 fuera de escena, Diego Pablo Simeone vio en el uruguayo la oportunidad de realizar uno de los mejores fichajes de su etapa como técnico rojiblanco. No obstante, al igual que pasó con la Juventus, el conjunto madrileño no se encuentra en condiciones de abonar los 15 millones de euros que cobra Suárez.

Por ello y a pesar de que el mercado de fichajes está dejando mucho que desear en las oficinas del Santiago Bernabéu, Florentino Pérez, consciente de que necesita un delantero para reforzar la punta del ataque del equipo, hará un intento final por incorporar al delantero uruguayo en los próximos días. Se trata de una operación que podría sacudir la liga española de cabo a rabo. No obstante, las negociaciones no resultaran nada sencillas ya que Josep María Bartomeu no está dispuesto a vender a uno de sus jugadores a su máximo rival en la competición, a no ser que la oferta sea lo suficentemente atractiva como para sanear las cuentas del club.

Pero aquí llega el gran problema: la falta de liquidez económica que padece el club blaugrana podría provocar la salida de Luis Suárez de forma inmediata, ya que el salario que cobra podría ahogar las arcas del FC Barcelona, y todo por un jugador con el que no cuenta Ronald Koeman. El Real Madrid sí que está dispuesto a pagar la ficha del goleador y el delantero charrúa no pondría reparos en ponerse a las órdenes de Zinedine Zidane en los próximos días para poder callar las bocas de todos los que han dudado de él. Y cómo no, a base de goles.