Aitana Bonmatí empieza a ver el final: el Barça espera su vuelta
La centrocampista del Barça femenino acelera su recuperación tras la lesión de peroné con la mirada puesta en la recta final de la temporada y el gran reto europeo
El Barça femenino, castigado por las lesiones en un tramo decisivo de la temporada, empieza a ver la luz al final del túnel con la recuperación de Aitana Bonmatí, una de sus grandes referencias. La centrocampista encara la recta final de su rehabilitación con la Champions femenina como gran objetivo.
Un Barça femenino condicionado por las lesiones
La temporada del FC Barcelona femenino está siendo brillante en resultados, pero no_toggle de dificultades. El equipo azulgrana ha tenido que convivir durante meses con un escenario incómodo: una enfermería más llena de lo habitual. Varias jugadoras importantes han pasado por el dique seco, obligando al cuerpo técnico a reajustar planes, rotaciones y cargas de minutos en una plantilla acostumbrada a la excelencia.
Entre todas esas ausencias, ninguna ha pesado tanto como la de Aitana Bonmatí. La centrocampista sufrió una lesión en el peroné que la apartó de los terrenos de juego durante varios meses, un contratiempo serio tanto para el equipo como para la propia futbolista. Su baja llegó en un momento clave del curso, con la Liga F, la Copa de la Reina y la UEFA Women’s Champions League entrando en fases decisivas.
El Barça, fiel a su identidad, ha sabido competir sin su faro en el centro del campo. Sin embargo, la ausencia de Aitana se ha notado en la gestión del ritmo, en la presión tras pérdida y en esa capacidad casi única para aparecer entre líneas. No es casualidad que su nombre esté siempre ligado a los grandes partidos y a los momentos que deciden títulos.
La recuperación de Aitana avanza según lo previsto
Desde el primer día, el mensaje del club y del entorno de la jugadora ha sido el mismo: prudencia. La recuperación de una lesión ósea requiere tiempo, control y sensaciones. Aitana lo ha asumido con la madurez que la caracteriza, trabajando en silencio y con el objetivo claro de volver al cien por cien, no antes.
Las previsiones apuntan a que la internacional española pueda reincorporarse progresivamente a los entrenamientos durante el mes de abril. Primero, con trabajo individual; después, integrándose poco a poco en la dinámica del grupo. El calendario es exigente, pero también ilusionante. Si no hay contratiempos, la centrocampista podría estar disponible para disputar los últimos partidos de la Champions femenina.
En el vestuario nadie duda de su importancia. Aitana no solo suma calidad técnica y visión de juego, sino también liderazgo y competitividad. Su presencia eleva el nivel colectivo y transmite una sensación de control que pocas jugadoras en el fútbol femenino son capaces de generar.
La final de Champions, el gran objetivo azulgrana
El gran sueño del Barça femenino vuelve a ser Europa. La final de la Champions es el horizonte que marca la planificación deportiva y médica. En el club saben que forzar a Aitana sería un error, pero también confían en que su vuelta llegue a tiempo para reforzar al equipo en el momento más determinante del curso.
El regreso de Bonmatí supondría un impulso anímico y futbolístico de primer nivel. Con ella en el campo, el Barça recupera a su brújula, a la jugadora capaz de ordenar, acelerar y decidir. La ambición es clara: seguir ampliando un palmarés que ya es histórico y consolidar un proyecto que domina tanto a nivel nacional como internacional. Aitana, por su parte, tiene prisa contenida. Quiere volver, competir y ayudar, pero siempre desde la responsabilidad. Sabe que la temporada aún guarda páginas importantes por escribir. Y el Barça femenino confía en que su mayor estrella esté lista para firmar, una vez más, el capítulo final.