No se le echa de menos en el Barça: Pedri ya sabía que era un problema
El nuevo centro del campo de Flick deja a una estrella del Barça sin sitio
El FC Barcelona empieza a encontrar respuestas en un centro del campo que promete convertirse en uno de los grandes pilares del equipo de Hansi Flick. La llegada de Rodri ha cambiado por completo el escenario en la medular y obliga al entrenador alemán a repartir funciones de una manera diferente. Con Pedri teniendo libertad para aparecer unos metros más arriba y el ex del Manchester City encargado de gobernar desde la base, algunas piezas comienzan a quedarse sin un papel demasiado claro.
Flick quiere evitar una acumulación de futbolistas que necesiten recibir en las mismas zonas para sentirse cómodos. Su intención pasa por construir una medular equilibrada, capaz de dominar con balón pero también de responder cuando toca presionar, correr hacia atrás o defender una transición. Rodri y Pedri ofrecen dos perfiles complementarios y alrededor de ellos deberían aparecer jugadores capaces de aportar aquello que ninguno de los dos tiene.
Esta nueva realidad deja a uno de los nombres importantes de los últimos años en una posición especialmente delicada. No existe un problema personal dentro del vestuario ni una petición de Pedri para que abandone el club. La cuestión es estrictamente futbolística. El Barça empieza a comprobar que puede funcionar perfectamente sin él y que encontrarle acomodo en el nuevo dibujo obliga a modificar demasiadas cosas.
Frenkie de Jong pierde sitio en el nuevo centro del campo de Flick
El gran perjudicado es Frenkie de Jong. El neerlandés siempre ha destacado por su capacidad para recibir desde atrás, superar líneas mediante la conducción y participar constantemente en la construcción. Precisamente ahí aparece ahora su principal problema: buena parte de esas responsabilidades pertenecen a Rodri.
Cuando ambos coinciden, existe el riesgo de que terminen reclamando espacios demasiado parecidos. Si además Pedri tiene que bajar metros para entrar en contacto con el balón, el Barça puede terminar alejando al canario de las zonas donde resulta más determinante. Flick pretende exactamente lo contrario: Rodri como organizador desde la base y Pedri con libertad para crear más cerca del área rival.
Eso explica por qué la posible salida de De Jong empieza a tener más sentido en los despachos. No porque haya dejado de ser un futbolista de enorme calidad, sino porque su perfil ya no parece imprescindible dentro de la estructura que quiere construir el técnico alemán.
También entra en juego el apartado económico. Una venta permitiría al Barça liberar una ficha importante y obtener margen para reforzar posiciones donde existen necesidades más evidentes. Si aparece una propuesta convincente antes de que termine el mercado, el club tendría motivos deportivos y financieros para estudiarla.
Pedri conoce perfectamente las cualidades de De Jong y mantiene una buena relación con él, pero también sabe que el equipo necesita equilibrio. El neerlandés ha pasado de ser una pieza difícil de sustituir a convertirse en un futbolista cuyo encaje genera dudas. Y con Rodri ocupando su espacio natural, su ausencia empieza a notarse bastante menos de lo que muchos imaginaban.