Ni Haaland, ni Julián Álvarez: el Barça planea el fichaje de otro crack para la delantera
El club azulgrana mueve ficha en silencio mientras redefine su estrategia para reforzar el ataque
El FC Barcelona reconfigura su hoja de ruta en el mercado de fichajes. Con la operación por Julián Álvarez disparada hasta cifras inasumibles, la dirección deportiva azulgrana explora una alternativa más realista y estratégica para reforzar la delantera.
El plan B que gana fuerza en los despachos
En el Camp Nou tienen claro que la próxima gran inversión debe ser inteligente. El nombre de Julián Álvarez seducía por perfil y edad, pero los casi 150 millones de euros que podría exigir su club han enfriado cualquier intento. El Barça no está dispuesto a comprometer su equilibrio financiero, especialmente bajo las restricciones del fair play financiero en LaLiga.
Tampoco la opción de Erling Haaland parece viable en este momento. Su peso en el Manchester City, su salario y el coste global de la operación lo convierten en una utopía. Por eso, en silencio, el club ha empezado a trabajar otra vía: la de Omar Marmoush.
El delantero egipcio, actualmente en el Manchester City, es un futbolista que gusta mucho tanto a Deco como a Hansi Flick. Su explosión en la Bundesliga con el Eintracht Frankfurt no pasó desapercibida, y aunque en la Premier League ha tenido un rol más secundario, su perfil encaja en el proyecto deportivo azulgrana.
Un perfil que encaja en el sistema de Flick
Más allá de nombres mediáticos, el Barça busca funcionalidad. Marmoush no es un nueve clásico al uso, pero aporta dinamismo, movilidad y capacidad para asociarse. Puede actuar como extremo, falso nueve o mediapunta, lo que le convierte en una pieza versátil dentro del esquema ofensivo.
Hansi Flick quiere un delantero que participe en la construcción del juego, que presione arriba y que tenga olfato goleador. En ese sentido, el egipcio responde al perfil. En Alemania demostró capacidad para marcar diferencias en transición, atacar espacios y generar desequilibrio en el uno contra uno.
En el Manchester City, la presencia de Haaland le ha restado protagonismo, pero eso también podría facilitar su salida. El club inglés pagó una cifra cercana a los 70-75 millones por él, y no se descarta que esté dispuesto a negociar por una cantidad inferior si el jugador no es titular indiscutible.
Una operación estratégica, no urgente
De momento, el movimiento no es prioritario. El Barça prioriza ajustes internos, ventas y equilibrio presupuestario. Pero si la negociación por Julián Álvarez termina por romperse definitivamente, el foco podría desplazarse hacia Marmoush. Además, su llegada implicaría descartar otros nombres como Victor Osimhen, otro de los delanteros que habían sonado con fuerza. El club no quiere dispersar recursos ni abrir múltiples frentes simultáneos.
La estrategia es clara: evitar una operación desproporcionada y apostar por un perfil que combine talento, proyección y coste asumible. En el FC Barcelona, el mercado ya no se mueve por impulsos, sino por cálculos.
El mensaje desde los despachos es prudente, pero firme. No será Haaland. No será Julián Álvarez. El Barça planea un fichaje diferente, menos ruidoso, pero potencialmente decisivo para el nuevo proyecto deportivo en LaLiga y la Champions League.