El Bayern ofrece 50 millones por el socio de Pedri

La ofensiva del Bayern obliga al Barça a valorar una decisión clave que puede marcar el rumbo del proyecto

El centro del campo azulgrana vuelve a estar en el foco del mercado tras una ofensiva del gigante alemán, el Bayern Munich que puede alterar los planes deportivos del Barça.

La situación de Frenkie de Jong vuelve al centro del debate

El futuro de Frenkie de Jong vuelve a generar ruido en el FC Barcelona. El centrocampista neerlandés, uno de los pilares del equipo en los últimos cursos y socio natural de Pedri, afronta un momento clave en su etapa como azulgrana. Con contrato hasta 2029, su continuidad parecía garantizada, pero el contexto económico del club y el interés creciente desde Europa han reabierto el debate.

En el Barça valoran su jerarquía, su capacidad para ordenar el juego y su influencia en la salida de balón. Sin embargo, también son conscientes de que su salario es uno de los más elevados de la plantilla y de que cualquier operación importante debe analizarse desde una óptica global. En plena reconstrucción deportiva bajo el mando de Hansi Flick, la dirección deportiva escucha sin prisas, pero sin cerrar la puerta a nada.

El Bayern aprieta y Kompany lo señala como prioridad

Ahí aparece con fuerza el FC Bayern Munich. El club bávaro busca reforzar su mediocampo para mantener su dominio en la Bundesliga y volver a mandar en la Champions League. La planificación deportiva liderada por Vincent Kompany tiene un nombre marcado en rojo: Frenkie de Jong.

La inminente salida de Leon Goretzka obliga al Bayern a actuar. Kompany considera que De Jong es el perfil ideal para formar un doble pivote de alto nivel junto a Joshua Kimmich, aportando control, dinamismo y pases limpios desde la base. En Baviera entienden que su llegada elevaría de inmediato el nivel competitivo del equipo.

Por ello, el Bayern prepara una oferta cercana a los 50 millones de euros, una cifra que ya ha sido trasladada de forma preliminar al entorno del club catalán. A sus 28 años, el neerlandés se encuentra en plena madurez futbolística, algo que encaja con la urgencia competitiva del proyecto alemán. Además, su incorporación permitiría una rotación de lujo con Aleksandar Pavlovic, asegurando profundidad en todas las competiciones.

El dilema del Barça y un verano que se agita

En las oficinas del Camp Nou el análisis es frío y pragmático. Ingresar una cantidad cercana a los 50 millones aliviaría de forma notable la masa salarial y permitiría al Barça acudir al mercado de fichajes con mayor margen. Flick ha sido claro en sus peticiones: un central fiable, un lateral derecho con velocidad y un delantero centro con gol son prioridades absolutas.

La posible salida de Frenkie de Jong facilitaría esa reestructuración profunda que el club considera necesaria para competir en LaLiga y Europa. Al mismo tiempo, rompería una de las sociedades más reconocibles del equipo, la que forma junto a Pedri, un eje que simboliza el estilo de juego azulgrana.

Desde Alemania confían en cerrar la operación antes de que el mercado se encarezca tras los torneos internacionales del verano. El Bayern no quiere entrar en subastas ni perder tiempo, y cree que la estabilidad institucional y deportiva será un argumento decisivo. El Barça, mientras tanto, no tiene prisa. Sabe que tiene la sartén por el mango gracias al contrato del jugador, pero también que el verano puede traer decisiones difíciles. El Bayern ya ha movido ficha. Ahora, la pelota está en el tejado del Camp Nou.